¿Por qué cuesta tanto trabajo usar la palabra "coger" cuando eres de Latinoamérica?
Cualquiera diría que después de casi 10 años viviendo en España me acostumbraría a escuchar este verbo y a utilizarlo con frecuencia. Cada vez que una persona de mi casa me dice "¿Puedo coger este vaso?" mi mente desconecta. "No puedes cogerlo, puedes tomarlo", quisiera decirle. Pero no se trata de corregir; tampoco quiero decir que mi español y mi vocabulario sean mejores que los suyos. Piensa en "autumn" y "fall". Tal vez de pequeño escuchabas una y la otra te chocaba y ahora ya no te ocurre. La globalización y las redes nos familiarizan con variantes de otros idiomas y palabras que antes nos parecían extrañas. Con "coger" no es igual. En Latinoamérica, la picardía de muchos países hace que, cuando se te escapa la palabra, te recuerden su significado: "No, yo no cojo". Lo escuchas, lo dices. Y por eso es importante reconocer que hay muchas palabras que por muy sinónimas que sean, culturalmente siempre serán difíciles de aceptar o adaptar en un mismo contexto. Así que cuando en España, mi personita, mi familia política o mis amigos me dicen "cógelo", mi mente se carcajea solita y le reitero a ese alguien: "ten, ya lo agarré". Me temo que si me habituo a usar el "coger", sea el blanco de burlas y 'albures' en México. Por ejemplo, cuando volví a casa después del primer año, mi hermana me llamó y respondí: "¿Qué?" Casi me daban con la chancla entre toda mi familia porque olvidé que en México se dice "mande". Y cuando después de las primeras tres semanas en España le dije "mande" a alguien de aquí, escuché un coro de voces en tono alto diciendo "cómo que 'mande', si no eres sirvienta". Así es la vida del hablante en español. ¿Te ha pasado algo similar en tu idioma? ¿Sabes la diferencia entre "coger", "tomar" y "agarrar"? ¿Y sabes por qué en España no está mal visto responder "¿Qué?"? - Deja tus comentarios en La Cafetería de este atelier 🖊️☕


















