Leaving the table
X
Habrá un momento lúcido de olvido
tras las ortigas yertas del futuro
donde el corazón, viejo y oscuro,
abrazará su céfiro perdido.
También escaparé de todo el ruido
y de mi encierro burdo y prematuro
y hablaré de tus ojos de ángel puro
como se habla de un astro indefinido.
Aunque el peso de tu beso pueda herirme,
partiré, de tus labios hacia el mundo;
al otro extremo de la tarde rubia
Aunque no pueda el corazón ser firme
y me traicione durante el segundo
En que me atreva a contemplar la lluvia.
Rodrigo Panteonero Invierno 2016
















