Casa AV, Xalapa, Veracruz, Mexico,
Courtesy: Rafael Pardo Ramos,
Photographer: Naser Nader Ibrahim

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Casa AV, Xalapa, Veracruz, Mexico,
Courtesy: Rafael Pardo Ramos,
Photographer: Naser Nader Ibrahim
USBI
Casa AV, Xalapa Veracruz México,
Courtesy: Pardo Architects
Lluviosa y nocturna Xalapunk
📍Xalapa, Ver. México.
Vestidos de la colección "La china poblana, historia de un símbolo", del maestro René Ramírez Ordoñez, expuestos en el Centro Recreativo Xalapeño.
Cabeza olmeca en el museo de antropología en Xalapa.
Estática
Átomos de crisantemos que ya no podemos dividir. Yo, el reptil inmóvil de la sangre, consumido por los ruidosos demonios de la estática, he tomado por madre a este canal de televisión que nada logra sintonizar.
Cierro los ojos, es lo que se supone que hacemos cuando nos rendimos.
Madre ¿Qué lenguaje es ese con el que hablas con la nada? ¿Así suenan las alas apagadas de los ángeles?
Incorruptible madre, se parece al ruido que hacen los mares; tan inútil es, y sin embargo, mi memoria quiere resguardarlo por siempre sólo porque lo produces tú. Divina glosa que pronuncian sin que pueda comprenderla. Sólo porque la recitas tú, intento abrir sus bulbos en mi paladar.
¿Es así cómo se pronuncia mi nombre? ¿Cómo una exhalación perpetua que llena los pozos y las cuevas? Suena tan diferente cuando tú lo dices.
Pareciera el nombre del héroe que llega tarde a la batalla, para restaurar la moral de los guerreros que en él confían.
A contraluz su silueta llega,
Retoño más amado del sol
Posado sobre las peñas,
único heredero de la luna
y poseedor de las estrellas.
Pronuncian el nombre y se llenan de luz.
Madre, así suena cuando lo dices tú.
¿qué hacemos contra las moscas y las expectativas? Ambas, colocadas en extremos opuestos de una balanza, no lograrían inclinarla hacia ningún lado.
Si está noche comenzara a llover y la noche se empalmara con tu habla, todavía los cielos nos deberían cincuenta años de concordia.
Cubro mis oídos con los cuencos de mis manos; es lo que se supone que hacemos cuando el desfile pasa frente a nuestra ventana abierta.
Moléculas de astromelias cabalgando a contracorriente del olfato. Trizas de gladiolas desdibujando los rostros de nuestros muertos.
Alguien se encerró en una cabina de radio a leer una versión apócrifa de los salmos, alguien solicitó ayuda con sus lámparas a la mitad del naufragio, alguien gritó su biografía desde lo alto de un acantilado.
El fantasma de sus voces está contigo, en tu tiniebla descansa el relámpago.
Esta guitarra eléctrica es el llanto de los rayos.
Óxido en los pistones que traen de vuelta la mañana. Yo no quiero volver a ver el sol aunque las expectativas lo reclaman.
Cualquier discurso escrito, para el mundo que hábito es insuficiente, sin embargo, en la pureza de una arenga neutra quisiera descansar.
Imagino a aquel héroe descendiendo por las peñas, recobrando poco a poco, con ayuda de las sombras, sus rasgos de humanidad; se planta frente a las huestes agotadas y pronuncia en un idioma universal las siguientes palabras:
“Con ustedes estoy, hasta morir o vencer, aunque los hados señalasen este lugar como el de la última morada, con ustedes hasta vencer o morir.”
Insuficiente, para todos los ejércitos y las hormigas.
Poco inspirado para todos los poetas y los ruiseñores.
Pero, para está maraña de hombres minúsculos, estás palabras son como una moneda al aire cuyas caras son iguales; honroso sería compartir cualquier destino, con un descendiente del estruendo.
También para ti mis palabras bastarán, madre. No porque te regodees en lo escaso, tú, que con la nada dialogas.
No, bastarán porque son mías, y las elegí entre todas para colorear las hiedras de mi aliento.
Alguien entonó el Ave María en un megáfono ancestral, alguien expulsó de su pecho, todos los fonemas posibles de manera simultánea,
Alguien, a mitad de un diluvio universal, buscó una cabina telefónica y levantó la bocina para relatar la historia de un amor perdido
Nadie estaba escuchando.
Rodrigo Panteonero. Verano 2023
Casa de los Milagros (House of Miracles), Xalapa, Veracruz, Mexico,
Courtesy: Danilo Veras Godoy