Antes de cualquier cosa, sigo siendo un ser humano, nunca te olvides de eso... Ni siquiera tú, mi egocéntrico reflejo.
Por favor, no soy un robot, no soy un objeto, no soy un juguete, no soy un profesional todo el tiempo, no soy un sabio, no soy el ejemplo, no, no, no...
Por favor... Déjame ser solo un ser humano.
Y sí!, yo tengo sentimientos, necesidades, problemas, equivocaciones, angustias, dolores, deseos, fantasías, tonterías...
Te lo suplico... No me trates como si fuera de piedra solo porque no derramo llanto o lagrima alguna.
No soy tan fuerte...
Ni tampoco tan débil... Solo soy un ser humano más.












