Starchild
"Una vez un niño estrella, siempre un niño estrella". No puedes escapar de tu pasado.
He sido el protagonista de muchas películas, en la que aparezco más joven debo tener alrededor de 8 meses de edad. Y a este mundo se cerró mi vida.
Algunos estaban grabados con su celular, un Nokia, y otros estaban grabados directamente con una cámara, pasaba los videos a una computadora, los editaba, y luego los guardaba en una memoria plateada que siempre cargaba con él.
(Grabaciones)
Obviamente no recuerdo los primeros años, tengo otros tantos borrosos o incompletos y unos en los que no logro identificar siquiera la edad. Pero él se encargaba de grabarlo todo, o al menos la mayoría.
Aún así, sé que los primeros 8 años yo me mostraba cooperativo, incluso sonriente y divertido, porque yo genuinamente le creía que era un juego. Hasta que a esa edad empezó a venderme y recibí mi golpe de realidad, a partir de entonces empezaba a rechazarlo más y siempre oponerme. Claro que solo siempre que podía, mayormente estaba dopado.
Algunas ocasiones éramos solo él y yo, otras eran con los clientes, y a partir de los 11 me pedía que hiciera algunos yo solo, pero obviamente mientras era supervisado.
Él me decía qué tenía que hacer, cómo lo tenía que hacer, él controlaba la cámara y yo tenía que fingir que no estaba ahí.
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(Distribución)
Facebook y Telegram, son las aplicaciones que mayormente utilizaba para vender los videos... O venderme a mí. Se ocultaba creando grupos falsos donde se hacía pasar por un hotel, pero tenía sus negocios claros: $8000 por videos, $1500 por fotos... $3k encuentro casual y $5k completo, etc.
Cuando tenía 9-10 años me encontré su perfil, aunque era una página parecida a YouTube, no recuerdo ni sé cuál sea exactamente, pero intenté meterme para borrar todo lo que había sobre mí, obviamente nunca pude. Y cuando se enteró de eso solo se burlaba de mí... Junto con mi mamá, siempre lo supo.
Hace unos meses encontramos que en el cajón que el siempre mantenía bloqueado con llave en su oficina y nos tenía prohibido abrirlo, guardaba miles de memorias plateadas todas con el mismo contenido. Debe ser otra manera en la que también lo distribuía.
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(Anécdotas no grabadas)
Tendría alrededor de 5-6 años la ocasión que mientras me quitaba la ropa me decía que todo lo que hacíamos era una manera de demostrar amor. Tal vez tenía menos edad la ocasión que me dejó tirado en el piso y arrastrando me fui a llorar a la orilla de mi cama. No recuerdo la primera ocasión que sucedió en la ducha, pero sí de cómo siempre terminaba llorando buscando consuelo desde los 2-3 años, igual de cuando tenía 7 y después de hacerlo se burlaba de mí. Quizá fue en el mismo año la ocasión que yo solo quería hacerle una carta por el día del padre y terminó arrastrándome a su cama.
Tenía 8 cuando los videos dejaron de ser suficientes y pasó a venderme a ellos directamente.
9 tenía la primera vez que fuí a la playa y en las noches caía en sus garras. Siempre pedían habitación con solo dos camas, mis hermanos dormían juntos en una, mis padres en otra y a mí me ponían un colchón en el suelo. El colchón estaba al lado de la cama donde dormía mi madre mientras todo sucedía. Esa ocasión lloré y grité demasiado, como nunca en mi vida, fue la ocasión que más me ha dolido. Y mi madre como siempre no hizo nada.
Yo tenía 10, 11, 12...
13 años tenía otra ocasión que me dejó mal estando en la playa. Me había lastimado y no dejaba de sangrar, tenía miedo de manchar la ropa y de que todos en el hotel se dieran cuenta, aunque creía que lo mismo sucedía en todas las habitaciones y que siempre nos estaban grabando. A pesar de que no podía caminar, para torturarme nos llevó de caminata a subir y bajar 350 escalones.
Tenía 14...
15 años tenía la ocasión que sucedió en Halloween, temprano en la mañana, luego tuve que disfrazarme para presentarme en mi clase en línea con una sonrisa y justo después volvió a suceder.
Tenía 16 cuando una venta salió mal y terminé tan herido que me causa problemas hasta hoy en día... Y 17 tenía en la mayor humillación en la playa, después de haberme llevado a un prostíbulo, en el camino de vuelta al hotel agarró a golpearme y verterme cerveza mientras a su vez me obligaba a hacerlo ahí mismo. En la playa, de noche, en público.
Y 17 tenía en la última ocasión con él...
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No me da la vida para contar cada una de las anécdotas. Pero las mencionadas han sido algunas de las que más me han marcado.














