La fotografía se ha vuelto una extensión de mis emociones y más que todo aquellas que mueven las vibras de mi corazón. Sin miedo a ser cursi y dramático o exagerado, puedo entender en mi experiencia la importancia de expresar fotográficamente mi miedo a la vejez y la envidia de su sabiduría.
Todas estas fotos fueron tomadas mientras estaba en una moto sin derecho a una segunda oportunidad... así es como defino la perfección del SER y ser humano.















