Safo. 78. Libro IV. [12]
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Safo. 78. Libro IV. [12]
Il santuario delle immagini
Tentavo senza Riuscirci a ghermire Quelle espressioni Rimaste indelebili Sulla carta Patinata
Volti mai visti Sorrisi dimenticati Mimiche incognite Occhiate indecifrabili
Parto per un Dove Incognito Cerco Immagini Indefinite Non immortalate Dal passare del Sole e dal Calare della Luna
Perché consumo la Miccia spenta Per non subire il Tuono dell’inaspettato
Nascondo le Mani sotto le Pagine scritte…
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Liberalidad y magnanimidad
Liberalidad: término medio entre prodigalidad y avaricia.
Liberal: es el que da a quien se debe, cuanto y cuando se debe con agrado o sin pena, con nobleza y rectamente.
No es liberal quien da a quien no debe o sin nobleza (con una segunda intención), quien da con dolor, quien tomó de donde no debía, el pedigüeño ni el que da a cualquiera.
Magnanimidad: Término medio entre la vanidad y la pusilanimidad.
El magnánimo es digno de grandes cosas y se considera merecedor de ellas. Sus pretensiones son conformes a sus méritos. Goza de honor que es el mayor de los bienes exteriores.
Constituye el ornato de las virtudes, pues las realza y no puede existir sin ellas.
Es propio del magnánimo no necesitar casi nada de los demás, ser altivo con los de elevada posición y mesurado con los de nivel medio, estar inactivo o ser remiso, excepto allí donde el honor o la empresa sean grandes, ser de amistades y enemistades manifiestas (pues ocultarlas es propio del miedoso).
No es admirador, rencoroso, murmurador ni se lamenta y pide por cosas necesarias y pequeñas.
Il mio conforto e il mio diletto fossi, dal mio fianco indivisa: io te ricerco, parte dell'alma mia te chiedo e voglio qual'altra mia metà.
J. Milton, Paradiso perduto, libro IV