... hemos quedado totalmente de acuerdo, en que el imitador no sabe nada que valga la pena acerca de las cosas que imita; en que por lo tanto la Imitación no es cosa sería, sino niñería, y en que los que se dedican a la poesía trágica, sea en yambos, sea en versos épicos, son todos unos imitadores como los que más lo sean.
Platón (La República editorial Alianza)










