Al primer instante en el que sus nudillos chocaron contra la puerta de madera llegó el profundo arrepentimiento. Sinceramente, ¿qué era lo que planeaba hacer? Gotas de sudor frío comenzaron a atravesar sus poros, experimentando una serie de sentimientos con los que llevaba semanas sin convivir. Ahí la prueba viviente que Lucy seguía afectándole igual que el primer día. Era demasiado tarde para intentar huir, seguramente el sonido de la puerta ya había atravesado el departamento y la nueva inquilina no tardaba en aparecer. La única opción era inventarse algún pretexto creíble para poder entrar. ⊰ @atlcntis ! basado en esto.














