Últimamente mis redes sociales han estado saturadas con el tema del aborto, pareciera que eso junto con el día de “mean girls” fue el tema hot de la semana. Sin embargo, me llena de desolación apreciar cuán poca empatía existe, al menos, en mi Mexico querido.
No se trata de cuan cerradas una mujer tenga las piernas, pero si de cuan cerradas están las mentes y posibilidades de muchos.
El panorama puede ser distinto, el marco socioeconómico y hasta el entorno familiar es diferente, aún más en un país donde las escalas sociales están tan bien marcadas que tratamos a cómo de lugar de “borrarlas”, aparentando hasta con un teléfono, algo que en ese momento, pobremente somos.
Decir que el aborto solo debe ser legal en casos de violación, es el equivalente a que el tratamiento de obesidad sea otorgado solo a quien padezca la enfermedad por un mal congénito y no por su pésimo estilo de vida.
Muchos saltarán a decir entonces: “que lo costeen ellas, el erario público no tendría que hacerse responsable”, pero, solo en Mexico $85 mil millones de pesos anuales son destinados a cubrir la enfermedad ya mencionada.
Cegarnos a creer que todos pueden pagar salud privada es ridículo, pues el 10% de mexicanos es clase alta, el resto, bueno, somos una pequeña gran mayoría.
La finalidad de todo mal radica en la falta de empatía, en la falta de solidaridad y lealtad, en la nula comprensión y si, gran valor para señalar y juzgar abiertamente.
Muchas de las personas que ahora se oponen al aborto, curiosamente (al menos en mi pequeño listado de amigos en Facebook), son mujeres y hombres que fueron padres incluso siendo menores de edad, quienes no pudieron concluir una carrera o quienes si, pero que quizás hubieran postergado el acto para unos años de mayor estabilidad. Desean sentirse chingones por procrear, por haber tomado (la única) decision que conocieron en ese instante; y claro que es de aplaudirse, claro que son unos guerreros si es que sustentan a sus hijos con la calidad de vida que un ser humano merece, pero si el resto no está preparado, ¿todos tenemos que seguir el mismo patrón ? ¿Solo porque el saltó del puente tú también debes hacerlo?
Existen lineamentos que deben seguirse, protocolos a cumplir y medidas sanitarias, no es que cada que exista un contacto sexual se esté agendando la cita para abortar, que mentalidad tan poco congruente y cuadrada.
Sueño con el día en que la mujer sea respetada por si misma, por su hermana, su amiga, por una desconocida, que no sea juzgada y pueda caminar libremente sin sentirse avergonzada.
-Margaret Salvador.












