Me despido de tus recuerdos con la memoria hecha fotografía. Tú para siempre.

seen from Mexico
seen from Türkiye

seen from Italy
seen from Germany
seen from United States
seen from China

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Mexico
seen from United States
seen from China

seen from United States
seen from United States

seen from Germany
seen from United States
Me despido de tus recuerdos con la memoria hecha fotografía. Tú para siempre.
Quizá por tu signo Acuario de aire, se dio la fotosíntesis para escribirte esto. Saludos
Cada historia que me contabas la guardaba en mi corazoncito cómo una gotita que lo hacia humedecer, de pronto sin darme cuenta tenía un corazón empapado.
Sin pormenores se fueron dando los ríos, lagunas con algunas historias más grandes que otras.
Se formaron algunas cuencas con esas interrupciones cortas que aportaban a las conversaciones 'a mi una vez'.
Ya con pocos granos arriba en el reloj de arena, al fluir el tiempo torrencial, tenía mares en mi pecho cuando habías hecho de mi un diario de vida.
Imagina cómo se han ampliado los desiertos con la contaminación, imagina cómo ese mar se secó de manera paulatina y hoy, que me abriría tocar una gotita otra vez, las únicas que alcanzo son las de mis lágrimas, cómo si cada vez que te recuerdo, te respondiera esa importancia falsa que percibí en un determinado momento y con este llanto humilde, te devuelvo la atención plena que te di, para que humedezcas la voluntad de otro.
Quedó una nube flotando, no sé si vuelva a llover, tampoco miro tu perfil abriendo la llave, forzando a la gota artificial, porque me da más pena pensar que el corazón impertinente, pueda tejer un campo para que lo riegues de nuevo.
Ojalá no se te olvide que después de sostenerte tanto, el mandarte a la ctm era lo más sano para ambos.
Yo no entiendo cómo dices que te minimizan, si en 1 año de relación pasé más piola en tu vida que el caso pederasta de la pizza.
Aveces me dan unas ganas de escribirte y después pienso en todo el tiempo que me escupiste, que por pensar que me estaba deconstruyendo, me estaba retrayendo, puta que es charcha sentir un amor violento.
Es tan mal visto el desamor masculino, esa obligación weona de tener que estar siempre mino, como si nuestros procesos internos no fueran paulatinos.
Es tan penca sentirte insignificante, vulnerable, no hay vuelta atrás cuando decides exponerte, pensando que iban entenderte.
Fui tan pasajero, cómo la servilleta del carrito de sopaipillas, insípido desde un comienzo, agonizante, amigable al uso, pero desde un principio desechable.
No voy a darme el tiempo en explicar que no quiero disminuir y no es que quiera de esa explicación huir, pero si me van a insistir, en que el hombre no es capaz de sentir, preguntense cuando fue la última vez que vieron a sus papás llorar y no reír.
También es todo un tema el como vestir, porque si es mucho color pareces weón, porque el pelo moica o degradé, ni cagando chascón. Porque si eres dinámico es sin identidad, porque si no dices nada no eres de verdad, porque si sientes algo eres intenso, si no sientes nada eres desatento.
Calmen la pelvis con el criticar, antes de juzgar, pregunten que hay que entender, pensar por el otro también te hace un mal ser. Son válidas todas las formas de experimentar y crecer mientras no transgreda en su acontecer.
Fuera de esas reflexiones con tantas rimas rebuscadas, que penca es sentir que era todo tan revolucionario, mientras se buscaba un cuento de hadas.
Lo siento por tener principios, ya mande un par de veces a la chucha al complejo de Edipo, me valió tanta verga quién lo viera, que saqué toda pena que me tenía inaudito.
Perdón por la intervención, un weón más con tristeza en Tumblr.