For the first time || Ryan & Tiffany.
Río de Janerio, un lugar llena de maravillas encontradas y algunas otras que todavía quedan por descubrir. Era un día muy hermoso y había gente por las calles emocionados, todos alegres y parecían ser unidos. Pero a pesar de todo, Tiffany lo único que hizo fue pedir de desayunar en el servicio a cuarto, estar pegada a su celular y luego ver el partido del mundial en la televisión: México vs Camerún, ganó México y por tantos gritos que venían de su habitación, mandaron al gerente del hotel para pedirle que guardara silencio, ya que molestaba a otros. No tenía de nada que preocuparse pues desde temprano tenía todo listo para la cita que tendría hoy en la noche con Ryan, un chico que había conocido hace pocos días pero le había agradado mucho, que le tocara cita con él le había alegrado puesto que tal vez aún no le conocía bien, pero le encantaría poder hacerlo.
—Ryan, Ryan, Ryan— repitió sonriente su nombre varias veces mientras mira el último mensaje que le había mandado, en donde quedaban de verse en la recepción. Se paró pro fin de la cama y se metió a bañar, las duchas siempre le relajaban y usualmente se detenía a pensar, cantar y hacerse peinados con el shampoo en éstas pero sabía que no tenía tiempo ahora. Sólo le quedaba menos de una hora para estar lista. Cuando salió, en vez de ropa interior se puso un bikini color morado, la parte de arriba no tenía tirantes, era strapless. Arriba de su traje de año se colocó una blusa blanca un poco transparente, pero no tanto, de decoración poseía lunares por todos lados color negro y sus mangas eran largas y holgadas, pero se las arremangó por el calor que hacía, acto seguido, se puso unos shorts de mezclilla con un cinturón color negro, aunque nada más era para darle estilo, usó de igual manera unas sandalias que contenían para su decoración varias pequeñas piedras de diferentes colores. Se paró frente al espejo e hizo una mueca —Algo falta...— frunció los labios mientras se miraba. Miró hacia a un lado y vio una de sus bufandas, tiradas en el sillón, se estiró para tomarla y se la colocó alrededor del cuello, era color rosa aunque brillaba bastante, pero sintió que complementaba el look.
Frente al espejo, comenzó a maquillarse de manera sencilla. Base, rubor, rímel y brillo labial, nada más. Se echó de su perfume favorito y tomó su bolso, donde ya había guardado su cartera, celular y otras cosas esenciales que no podían faltar y ahora sí, estaba más que lista (x). Salió de la habitación y básicamente corrió hasta el elevador, le presionó el botón con algo de desesperación, ya que tenía pocos minutos. Cuando abrió ella entró y volvió a presionar el botón para que la llevara a la recepción. Esperó un poco hasta que llegó y salió, por suerte, su cita aún no había llegado.











