Ich wurde immer gewarnt, aber der ist ja eigentlich ganz nett.
Alex Klaws über Llambi
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Ich wurde immer gewarnt, aber der ist ja eigentlich ganz nett.
Alex Klaws über Llambi
Ciclistas #10: Eugenio Gómez Llambi
Hace un par de meses el amigo Oke mandó un mail desde Berlín, donde se encontraba trabajando junto a GrupoBondi (vean el sitio, fabrican unos objetos increíbles, como por ejemplo unos enanos de jardín decapitados) diciendo que esa ciudad lo había inspirado a contar su historia al lado de las bicicletas. Conociendo su amor por el gremio de la construcción, obviamente le dijimos que sí, y el .gif animado que mandó ya vale por todo el post. Te pasaste, Oke.
Hola Oke. ¿Cuánto hace que tenés tu bicicleta?
Un poco por influencia del Rasti en mi vida y otro poco por mi amor a las tuercas, desde chiquito armé y desarmé bicis. A la que le puse más amor es a la de la foto, una Aurorita rodado diez, un rodado que ya no se fabrica ni se consigue. La encontré totalmente clavada y oxidada en la esquina de la casa de mis viejos en Villa Pueyrredón., solita, ahí parada, toda de un solo monocolor óxido, una mezcla de imagen de posguerra, barrio, abundancia y pobreza. No dudé en agarrarla y pensé en regalársela a Fausto, el futuro hijo de Malen y Ale. ¡Todavía no había nacido y ya tenía bici! La desarmé entera, la mandé a arenar para sacarle todo resto de óxido, y la pinté al horno, que es una pintura que puede durar décadas. Lo más complicado fue conseguir las cubiertas originales, que estaban podridas, para no tener que reemplazarlas por unas chinas (sin desmerecer a los amigos orientales que tanto placer nos dan con las chucherías de once). Encontré la fábrica de la antigua Aurorita, y luego de usufructuar mis encantos con los abuelos que la manejaban, logré que me vendieran una de las cuatro que tenían guardadas. Así quedó, esperando que su dueño, Fausto, la pudiera usar. Ya pasaron dos años, y supongo que en dos más se estrena. Ok, estudié diseño industrial. Otra que armé fue mi segunda bici, a los nueve. Fui comprando las partes (la mayoría en Rodados Diaz, otro lugar onírico, sobre todo a esa edad) y la armé. Era una BMX, re canchera, que aún hoy funciona. Pero la que es “mi” bici, no la armé yo. Tiene quince años, la heredé de mi hermana y la uso hace unos nueve años. Es una Vairo playera. Es hermosa y es tan buena, que a pesar de haber llevado en el volante a todo el barrio, nunca le tuve que hacer nada, ni ajustar una tuerca. No tiene juego en ningún mecanismo, es un relojito. ¡Hace poco se pinchó por primera vez! Es la bici con el mejor andar que probé, y esto no lo digo solamente yo: está probado por la AAA, Asamblea Argentina del Andar.
¿Por qué elegís la bicicleta como medio de transporte habitual?
Porque es la velocidad perfecta, para avanzar, pasear e ir mirando las casas. Yo la uso para pasear, creo que la bici en la movilidad de la ciudad no está contemplada. Buenos Aires tiene a favor su geografía plana, pero en contra su extensión. Es muy loco pensar que desde el extremo sur del Gran Buenos Aires pasando por Capital y terminando, por ejemplo, en el extremo norte, podes recorrer ochenta kilómetros, cruzando límites políticos, pero en una constante de ciudad, veredas, cordón y asfalto. Eso no pasa en muchos lados. El taller de GrupoBondi lo tenemos en Temperley, y yo vivo en Paternal. Si el Subte lo aceptara, podría ir en bici y dos trenes. Pero el cemento con el que trabajamos es muy pesado. ¿Alguien sabe por qué no se puede llevar la bici en el subte?
¿Cuál es el recorrido más largo que hacés en bici?
No suelo recorrer grandes distancias, mi bici es más de barrio. El límite es el clima: invierno es un poco la temporada baja de la bici, y ahora está empezando la primavera bicicleteril.
¿Cuál es tu recorrido habitual favorito?
Por Agronomía, siempre invento excusas para pasar por ahí. Más allá de que soy un agrono-dependiente, entrar ahí en bici es hermoso; hay otro aire, lindos senderos, árboles centenarios, siete mil pajaritos y mucha paz. ¡Agrono corazón!
¿Se puede andar en bici escuchando música o es peligroso?
Yo no escucho música mientras pedaleo, pero más que nada porque no tengo iPod ni reproductor de mp3. Pero canto, ¿eso vale? Canto canciones de Paula Trama, de Robert Wyatt, de Lumbre, Honduras, de La Bola Cósmica, últimamente de Diosque –ese disco hermoso de tapa verde y él con mallita también verde arriba de un caballo–, de Javi Punga, del Zombienauta, y de Booka Shade.
¿Cuál fue el peor accidente que sufriste andando en bici?
Cuando tenía quince, andaba en la BMX, esa que me armé de pequeño, y saltaba por todos lados. Cruzando General Paz me caí feo, de cara el pavimento. Mis viejos pensaron que tenia comportamiento suicida. Aprendí que siempre hay que tener frenos, por más diestro que uno sea, y que la piel de la cara se cura bastante bien.
¿Qué necesita la ciudad para ser más amigable a los ciclistas?
Más bicisendas y menos histeria. Y detalles fundamentales como que las bicisendas no pueden ser mano y contramano, tienen que ser de la mano de la calle en la que van. Otra cosa: hace un tiempo descubrí la motoneta. ¿Soy infiel?
¡Gracias Oke!