“Quédate con alguien que quiera quedarse, créeme, eso se nota fácilmente, basta con prestarle atención a los pequeños detalles, darte cuenta que te presumen como la puta joya más preciosa del planeta, que no pueden ni quieren quitarte los ojos de encima, que cuentan los segundos para volver a verte y, aparte de decirlo, te demuestren que coincidir contigo ha sido sin duda la mejor de las suertes, algo así como el remedio a sus males.
Quédate con la persona que vea arte en tu sonrisa, incluso con tu diente chueco, incluso si no es muy simétrica, incluso si casi no la muestras, alguien a quien se le hagan vicio tus besos, alguien que escuche melodías en tu risa sin importar que tan escandalosa o desafinada suene, alguien que te lleve a las fiestas familiares y te saque a bailar frente a todos sin pena.
Quédate con quien te compare con sus flores favoritas o su libro preferido, con quien te piense todo el jodido día y hasta en sueños te le aparezcas, con quien te incluya en sus planes sin pedirlo, le ponga una fotografía tuya a su futuro y te conviertas en lo primero apenas abra los ojos por la mañana, y también, lo último en su mente al acostarse.
Quédate con alguien que te construya, que te ponga a brillar como una cabrona estrella a medio día, alguien que se quede en esos malos ratos cuando ni tú te aguantes, que no le saque a tus defectos e imperfecciones, y que si te marchitas, tenga la paciencia de cuidarte para que vuelvas a la primavera.
Quédate con alguien que entienda que no siempre estarán contentos, que no bote las cosas a la basura si el paisaje se pone de la chingada, alguien que entienda que vales toda la maldita pena, que unos ojos así no vuelve a encontrarse y que sería el error más pendejo del mundo dejarte pasar”.
Quédate con quien quiera quedarse.
-Emmanuel Zavala







