se había convencido a sí misma de guardar secreto hasta el punto de que fuera imposible esconderlo, sin querer sumarle una carga más a aquel chico de bellos ojos oscuros que se las arregló para robarle el corazón pese a diferencia de estatus y con el que se estaba permitiendo vivir una fantasía secreta en la seguridad de las paredes de viejo castillo. ya bastante estrés tenían ambos con el último año de sus respectivas especializaciones. y, también, deseaba jugar al papel de ignorante un tiempo más, pretender que todo seguía como siempre, que no tenía nada creciendo dentro suyo. sin embargo, una simple, pero honesta pregunta, rompe con lo que pretendía: ¿estás bien, milk? — se cuestiona si algo en ella lucía diferente ese día. “si me das otro beso estaré aún mejor” se aferra a lo poco que le queda de convicción, jugueteando con cabello ajeno en lo que intenta sonreír. pero siendo solo ellos en aquel salón vacío durante las horas de la tarde, le mira, mira la pared vacía, se mordisquea el labio inferior y luego suelta un exasperado suspiro antes de volver a posar la mirada en el nacido de muggles. “la verdad... bueno, en realidad mi padre me va a asesinar, mientras mi abuelo da la orden y observa como sucede, con el resto de mi familia aplaudiendo la decisión” no podía no decirle, se sentía mal.