En una hermosa tarde, donde el sol brillaba ya poco, anunciando que llegaría el ocaso, el horizonte se teñía de una hermosa paleta de colores, naranja, amarillo, rojo, las nubes ya no eran de color blanco si no un naranja degradado, fijándose bien se podía ver la luna, haciendo su aparición, sería una tarde tranquila y relajante, si no fuera por la interrupción de una pareja que no podía ponerse de acuerdo y se hablaban un poco fuerte, el rubio le toco el hombro al otro en señal de reto.
Como no era de extrañarse comenzaron a forcejear, wólfram tomando a rey de la manga, y yuuri sosteniéndole el cuello de la camisa, se miraban fijamente a los ojos esta vez ninguno quería ceder, de vez en cuando el doble negro desviaba la vista a su pequeña princesa no tan pequeña
Greta ya no era una niña se había convertido en una adolecente en unos pocos años adulta, no le faltaba mucho para terminar sus estudios de uno a dos años sobre lo que debía saber de Zuratia y comenzaría sus clases con Gunter para realizarse como una gran reina, sentada junto a Anissina tomando un tanto intranquila el té, la pequeña dama se llevó un bocadillo a la boca, masticándolo.
-son tan predecibles, los hombres de hoy no saben ser dignos, solo buscan estar en guerras y ensuciarse como cerdos –bufo la pelirroja tomando otro sorbo-.
-señora cecilie dice que es una manera en que los hombres sueltan todito su estrés -contesto.-
-sí, pero no sé qué estrés deben tener esos dos, si es por quien va tomar el primer baile en tu cumpleaños, no le veo el problema, primero puede ir su majestad o wólfram, si tal vez dejaran la riña hasta podrían bailar los tres junto,
- ya vez, ellos no darán su brazo a torcer, quieren ser los primeros, la vez anterior le dije que podría ser que uno abriese el baile y el otro lo cerrase, no es tan complicado ¿verdad? Pero sus repuestas fueran tan negativitas que ni volví a preguntar -.quería, amaba a sus padres pero en estas ocasiones ella parecía la adulta y ellos los críos que tocaba reprender por estar peleando.
Se escuchó un ruido sordo no muy lejos, wólfram y yuuri están ambos en el suelo el primero recostado en sus codos para no quedar totalmente tumbado, el azabache encima casi sentado o en una posición no tan glamorosa y más bien vergonzosa, dejando su fuerte rubor a un lado de sus intereses actuales se levantó con cuidado y le tendió la mano al rubio que con un hump la acepto y levantándose se limpió un poco el polvo. Y así había acabado uno de sus tantas peleas, era normal terminarlas hay, ya que, en ocasiones seguían y wólfram terminaba tan sucio y enojado que no le dirigía la palabra al doble negro en semanas, lo único que podía decir yuuri era más como un disculpa y que después más calmados seguirán, mirando a su alrededor fijando la mirada en el rubio que se le estaba pasando su enojo, aun teniendo el ceño fruncido su cabello rubio contrastaba hermosamente con el paisaje sus ojos tan hermosos como un lago, sus largas pestañas, los riso dorados, sintió su cara arder, desvió la vista luego hacia Greta si seguía esa línea de pensamiento terminaría con algo que no podría manejar.
Luego se puso a pensar ¿Cómo habían llegado a esto?, esa pregunta tenía una explicación coherente, pero el rumbo que tomaron las cosas eran tan ilógico que nadie lo creería, un día yuuri estando en la tierra, fue invitado a una fiestas de quince años de sus vecinos que al parecer tenían raíces latinas y en su continente era normal esta gran fiesta donde celebraban la transición de una nena a mujer, yuuri no entendía del todo aquello. En su país solo celebraban la mayoría de edad que era a los 20 años y había una fiesta en el pueblo donde varios chico celebraban aquello. Pero al fin tras una pequeña explicación de Jennifer su madre, entendió, era algo parecido que celebraban en norte américa pero a su diferencia a las chicas se les celebraba sus 16 años y era más una fiesta para adolescentes que una transición.
Pero era una gran oportunidad para celebrarle a su niña, la princesita de papa, algo a su honor, además al ser hija del rey también podrían darle una fiesta el año siguiente celebrando su mayoría de edad, aunque estaba feliz por poder celebrar aquello aun así su corazón le apretujaba. Ya no era la niña de que había adoptado ¿Cuándo había crecido tanto? ¿Cuándo se había vuelto una adolecente tan hermosa? Su pelo no era tan corto ya, lo tenía por la cintura suelto y con un adorno y una pequeña trencita como coronilla y un vestido color azul rey con adornos negros que resaltaban su pequeña cintura, solo llevaba un poco de maquillaje pero aun así se veía tan bella, claro, ya estaba en modo papa, pero lo que más le entristecía era que a pesar de tantos años, ya 5 largos años en shin makoku el no cambiaba mucho su aspecto, su crecimiento se retrasó y hasta wólfram solo se le notaban una que otra cosa, él era un mazoku de sangre pura y yuuri era un mestizo pero solo creyó crecer un par de centímetros y su ilusión murió ya que él pensaba que para estas fechas ya sería un hombre casi hecho y derecho pero debía dejar su complejo y concentrarse en la realidad de todo, además su pequeña ya casi los igualaba de altura, tan triste.
No iba a crecer sin importar que estuviera viajando de un mundo a otro ya que en su mundo solo iba de visita de vez en cuanto y estaba tomando lentamente, muy lentamente, la decisión de quedarse a vivir en este de mundo donde tenía, una hija un reino, grandes súbditos por quien preocuparse y claro, una pareja, si, su todavía actual prometido, un hombre, aunque al principio no estaba muy convencido de estar con él ya que era algo antinatural, después de tantas aventuras, peligros y jugarretas juntos, termino cediendo, lo peor de todo fue darse cuenta que de todas la personas hombres y mujeres en este reino se había tenido que enamorar de su prometido por accidente, no se podía negar que wólfram era hermoso, muy hermoso, que hasta levantaba enfermos terminales de sus camas solo con que lo vieran. A pesar de ser un hombre wólfram le había calado muy profundo ya no podía negarlo. No sabía cómo había terminado todo de esta manera, comprometido con un barón, bueno ahora si, después de unas cuantas explicaciones de Gunter sobre lo mazokus y su cultura.
Pero después de tomar su decisión pudo dar un paso hacia adelante con su relación ya no tan accidental, aún seguía pensando que era muy joven para casarse, así que comenzaron desde cero, ya eran amigos, confidentes, se conocían mutuamente, yuuri conocía todas las facetas del rubio, tenía sus defectos, pero también sus virtudes, era un padre responsable, ambos lo eran, Greta estaba creciendo como una gran chica, lista, fuerte e independiente, ella quería a wólfram como un padre verdadero, si, era una buena pareja con quien estar, aunque algunas veces era tosco y renegado a mostrar sus sentimientos pero wólfram era wólfram.
Le tanteó la mano a su prometido y viendo que este no se la alejaba, entrelazo sus dedos, era de esas cosas que duro tiempo asimilando, el contacto siempre lo buscaba el rubio al principio, pero después era él, quien le insistía, esto era bueno para dejar afuera el calor de las peleas y sentirse juntos, retomando todo, le jalo un poco y se acercaron a las dos damas en la mesa, yuuri termino al lado de Greta y wólfram al lado de la inventora, soltándose las manos cada uno cogió su vaso de té que había dejado unas de las sirvientas.
-te lo eh dicho, yuuri, yo sería mejor para abrir el baile, no puedo negar que has mejorado en el baile, pero aun te falta un poco porte y elegancia.- comento de una manera mordaz, el rubio fijo sus ojos en uno de los deliciosos postres-.
-pero… mira, wólfram, Greta es mi hija... erg… No, espera no te vayas a enojar, sé que es de ambos bueno algo así ¿no?- ¡oh! por shin-ou se venía una gorda, lo sabía, lo presentía.-
-eso es un tanto ofensivo, yuuri, yo trato a Greta como mi hija, ya que no sea legalmente es otra realidad, además yo quiero abrir su baile.- soltó el ex-príncipe, con algo de ironía, quería decirle tantas cosas a yuuri, que realmente era su culpa su falta de legalidad.
-ya, ya wólfram, si, lo siento ¿vale?, pero retomando el tema, yo traje esa la tradición así que exijo ser el primero en el baile.- si wólfram era obstinado él también lo podría ser.
-yuuri, sabes, mismo has dicho que no es totalmente japonesa y que es algo más de, altinos ugh… si eran altinos ¿cierto?
-… latinos wólfram, latinos-le corrigió.
-eso, los latinos, así que la tradición no es tan tuya ¿verdad?
-bueno, papa wólfram, papa yuuri, si van a seguir así, con su permiso me iré retirando, Anissina me conto que tenía unos nuevo experimento y ya se me ha adelantado.- levantándose se acomodó los bordajes del vestido y se retiró.
-aún sigo diciendo que no me agrada de a mucho que Anissina sea su figura materna.- resoplo el rey.
-bueno, tampoco es de mi agrado pero bueno, ambos somos hombres, y ella tiene Anissina, a mi madre, y aunque me cueste a Gisela y compensan la falta de madre o eso espero.-
-sabes, wólfram, dejemos lo del baile para después, vamos a tomar un baño no hace falta mucho para la cena.
Por el momento se había quedado el tema del baile para después, aunque más adelante, este tema sería inevitable, ambos se dirigieron hacia los aposentos reales, buscaron sus cosas y se encaminaron luego al baño privado del Maoh, el primero en entrar fue wólfram, se dejó su toalla y entro a la tina real, grande, muy grande como para unas dos veces su guardia personal, pero aun así este espacio era el mejor, o si, cuanto le hacía falta un tranquilo baño relajante, el agua tibia relajaba sus músculos, sintió el agua un poco turbia, y supo, que era yuuri quien había entrado y se hizo al lado de él. Wólfram, que se había acomodado boca abajo con la cabeza sobre una piedra y cerrado los ojos, abrió uno para espiar que hacia yuuri, se sorprendió aunque no lo mostró, cuando vio su rostro tan cerca observándolo, sonrió, volviendo a cerrarlos. Ronroneando.
-mmm… yuuri ¿qué haces?- dijo moviéndose un poco.-
-te veo.-respondió simplemente.
Sabía que este chico era tímido en público, en cualquier muestra de amor, y no hace mucho se había comenzado a soltar y mostrarse más abierto, lo que nadie sabía era que yuuri en la intimidad no era tan cohibido como él pensaba, muchas veces comenzaba los jugueteos, le daba un beso y le gustaba hacerlo sonrojar con ciertos comentarios porque sabía que se ponía rojo hasta las orejas, este era uno de esos momento, el a veces se intimidaba con su cara muy cerca por sentirse observado.
Estaba realmente cansado esa misma mañana había salido a montar caballo con Greta y luego se había sentado en el despacho a ayudarle a yuuri en la redacción de unos documentos, y la noche anterior no había dormido muy bien que se diga bueno ninguno de los dos durmió ´´bien´´.
Se había pasado una parte de la noche leyendo y viendo diseños de vestidos para Greta, tal vez algo de la cultura de yuuri, con toques de la realeza noble, no había podido decidir pero aun así, había optado por unos hermoso peinados, solo quedaba mostrárselos a la celebrada, ya que ella decidiría aun así sabiendo que ambos tenían buenos gustos no le importaría lo que ella escogiera, todo le quedaría muy bien, hump, claro. Era su hija y al otra parte haciendo cosas de pareja.
No solo era el cumpleaños de Greta, porque también había un evento en el castillo, se invitarían a muchos nobles, debía estar al pendiente de la seguridad, ya tenía a sus soldados organizando los puntos, el solo revisaría y daría el visto bueno, aunque conociéndose a sí mismo estaría más involucrado.
Volviendo a la realidad, se giró hacia yuuri levantando su rostro que estaba rojo más por el agua caliente que por vergüenza se dijo así mismo.
-No, yuuri no estoy enojado, solo que tengo cansancio, estos días han estado muy agitados además, no solo es la fiesta de Greta si no también, se viene una fiesta nacional y sabes que toca mirar la seguridad y todas esas cosas.- hablo con algo de desgano.
¡Ah!, la fiesta, cierto había firmado documentos la hacían para celebrar la paz ya que el mes anterior la habían firmado con el ultimo reino humano, pero tenía otros problemas más, y se había concentrado en su hija y los documentos, solo hoy le habían dado el día libre por portarse bien, o por ser tan responsable y dedicado o algo así le había dicho el consejero real.
-sí, la fiesta, se me había olvidado, esto de Greta me está poniendo estrés más de lo que tengo con ser el Maoh, además es más por festejar y darle gusto a los nobles por que hicimos una reunión ese día, pero aun así será bueno para que vengan los representantes de todas las tierras - se acercó al rubio quien se tensó, coloco su frente en la espalda desnuda del chico, y se relajó, al parecer wólfram no respondería y sería bueno dejar el tema de lado, ser un buen padre a veces era más importante que la bola.
-¿estas cómodo?- le dijo con un pequeño tono de risa.-
-sip, así podría hasta dormir.-ronroneo y olfateo un poco su piel.-
-yuuri, sabes, terminemos ya casi es la cena, ya podremos re-la-jar-nos en otro momento aquí no es el lugar ni la hora.-soltó con una sonrisa pícara que yuuri no vio pero en su mente pudo imaginarse hasta retratar sus blancos diente sus colmillos, ¡ah! la sonrisa vuelve vidas.
Se terminaron de asear ente juegos y besos, cuando estuvieron listo se fueron directo al comedor, wólfram se había puesto algo más cómodo que su uniforme diario, y yuuri también, estaba un poco cansado de ese uniforme de instituto que le hacían llevar por ser el Maoh, cuando llegaron todo se encontraban en el comedor, menos la ex maou que estaba en uno de sus viajes, se sentaron en sus lugares, como siempre wólfram al lado derecho del rey, el rey en la cabeza de todos.
La cena termino rápido solo quedaba el postre, yuuri miro de reojo al hermoso ex-príncipe sus largas pestañas y su hermoso pelo se iluminaba por las velas de la habitación en este momento se veía tan infantil, en sus ojos demostraba lo mucho que amaba las cosas dulces, yuuri no era un amante de los postres, prefería las cosas de sal, pero aun así era tierna la escena del mazoku y sus debilidades por los dulces.
En la cámara real, wólfram se encontraba leyendo una novela en un sillón, de lady veneno, sintió un escalofrió en una escena estando casi seguro que tenía que ver con él y yuuri, decidió dejarla por el momento y vio de reojo a su prometido que estaba sentado encima de la cama tamaño King que ahora era tan suya como de él, estaba firmando unos papeles, aunque tuviera el día libre al parecer a yuuri le gustaba adelantar un poco de trabajo para el día siguiente, tal vez tenía algo que ver con las insistencias de él, diciéndole que fuera un rey digno y que cumpliera con su trabajo, cerro el libro lo dejo en una mesilla, se acercó a la cama, se sentó junto al rey, abrazándolo, colocando la cabeza en el huequito de hombro.
-ya, yuuri, deja eso para mañana ya se apuesto tarde y después será un poco difícil despertarnos en la mañana para los ejercicios.
Después de un tiempo de insistencia de yuuri hacia él, lo había convencido de que los acampanara, a él y al conrart en los ejercicios matutinos, ya que últimamente lo había visto un poco fuera de forma desde que los tiempos de paz llegaron a shin makoku.
-sip, dejare esto por hoy, quiero dormir para mañana tener algo de energía, porque llegan las muestras de la tela para el vestido de Greta y nos mostraran los menús de la fiesta.
-Greta, elegirá bien, pero aun así toca estar supervisando, aún no ha escogido el tema de la misma, y si dejamos que Anissina le ayude no quiero imaginarme el resultado.- ambos sintieron un escalofrió, y compadecieron al Gwendal sin saber porque.
Yuuri tomo los papeles y los dejo en su mesita de noche luego Ambos se metieron debajo del edredón, wólfram no perdió tiempo en acurrucarse junto a yuuri poniendo su cabeza en el pecho, y yuuri lo recibió gustoso, abrazándolo, después de minutos yuuri escucho los ronquidos singulares de wólfram, acaricio su pelo, era tan bonito, de un amarillo miel y olía tan bien, no sabía por qué se había demorado tanto en aceptar que estaba perdidamente enamorado de este bishonen, con ese pensamiento se dejó llevar por Morfeo.
El sol comenzaba a salir, aun se sentía el sereno dela madrugada, y por donde se asomaba la estrella, se miraban matices de azul y gris, los pocos rallos intentaban filtrarse por las ventanas y cortinas de la habitación real. Se escuchó el rechinido de la puerta, yuuri fue el primero en levantarse tenía ya un horario y su cuerpo se lo hacía saber, un reloj interno, mientras sentía a wólfram removerse.
-buenos días su ma… yuuri- se corrigió rápidamente y le dio una de sus sonrisas tan habituales.
-mmm… buenos días Conrad.- contesto mientras se revolvía un poco y empujaba a wólfram que estaba encima de él, pero siempre era un poco difícil levantarlo, tenía el sueño pesado, el hermoso mazoku solo soltó un pequeño gruñido
-nhg. Yuuri ¿ya es hora?- dijo entre dejo de pereza y todavía con un pie en el otro mundo.
-buenos días wólfram, aun con sueño ¿eh?
El rubio murmuro algo, y se sentó en la cama, bostezo, su cabello rubio estaba despeinado y se veía tierno con las mejillas sonrojadas, y unas pequeñas lágrimas en sus pestañas, tan tierno, hermoso cual ángel.
-aun le cuesta levantarse ¿no?, bueno los espero afuera, no se demoren por favor.-susurro mientras se dirigía hacia la puerta.
-bueno, bueno wólfram, vamos.- se acero y le dio un beso en la mejilla.
Tomo la muñeca del hermoso ex-príncipe y lo hizo levantarse para que fueran al armario a buscar algo de ropa, ya vestidos con sus ropas de gimnasia, se reunieron con conrart.
Comenzaron con una pequeña carrera para entrar en calor, ya wólfram no tenía esa cara de un ángel soñoliento, después de unas cuantas vueltas en patio del castillo, tomaron un respiro, comenzando con los estiramientos, unas cuantas flexiones de pecho, saltos, y unas carreras de velocidad entre ellos, terminaron su hora matutina.
Ya sentados en el comedor, notaron que la princesa tenía la presión baja, tal vez a falta de sueño.
-Greta, ¿no dormiste bien?-el primero en preguntar fue el rubio.
-mmm…ugh… estuvimos con Anissina hasta tarde con un experimento especial para mi fiesta.- a continuación soltando un bostezo.
-Greta, sabes que debes dormir temprano… ¡ugh! Un… un… ¿un experimento?... ¿de qué clase?-su tono era un poco bajo.
-es una sorpresa, cuando sea el día se los mostrare, porque si se los cuento ya no será una sorpresa.-respondió con algo de ternura en su vos.
-no estoy tan seguro.- murmuro yuuri.-
-ya, dejémosla, confió en ella.- soltó wólfram intentando parecer confiado.
-confió en Greta, ¡por supuesto!, pero no en Anissina.- al decir lo último su tono de voz era mas bajo
El desayuno pasó tranquilamente, emparedados, jugo de naranja, fruta picada, y demás delicias que preparaban las sirvientas, se despidieron y ambos se fueron al despacho del Maoh, las horas pasaron rápidamente y ya era tiempo de comenzar con los preparativos tanto de la fiesta de Greta, como la del pueblo.
-bueno la seguridad está bien, tenemos soldados del castillos en diferentes posiciones, la guardia de Gwendal estará en la entrada del castillo, la guarda de Weller se posicionara en puntos estratégicos de la muralla y mi guarda estará encubierto en el salón y otros lugares, ¿me escuchas? ¿Alguna duda yuuri?-Pregunto el rubio que se encontraba parado en la mitad de la sala del despacho, sosteniendo una lista.
-sí, te eh escuchado, y no, no tengo ninguna duda.-respondió, aunque había tenido un descanso aún se encontraba firmando los permisos de la fiesta.
-en cualquier momento llegara Greta y Anissina para los arreglos, hasta eh oído que Gisela ayudara a escoger el vestido, no dudo de sus gustos pero aun así, si es algo al estilo militar habrá que discutirlo- comento mientras cerraba el documento.
-jajaja, ¿enserio no te gustaría algo militar?, después de todo eres un soldado y pensaba que te gustaría algo por ese estilo.
-bueno si me gustaría, pero aun así quiero algo de tu cultura yuuri, además esto me hace recordar que creo que Greta elegirá el servicio militar.
-¡¿eh?! Y por qué habría de elegir eso, pensé que estudiaría ciencias y seria aprendiz de Anissina – soltó algo incrédulo.-
- la noche anterior estaba hablando con ella, y se siente triste por no poder protegernos así que quiere ser una maestra con la espada y volverse muy fuerte, lo dijo tan tiernamente que no pude negarme, y sabe cómo utilizar la espada gracias a Weller.- suspiro el ex príncipe.- ya va a cumplir 15 años el tiempo pasa volando, tiene edad para entrar a el servicio militar. Aún recuerdo la primera vez que la vimos, bueno la primera vez que la viste, ja, trato de ´´asesinarte´´ pero de una manera tan linda, en ese tiempo estaba enojado, pero después de tantas cosas, creo que solo fue algo gracioso, y después de tanto alboroto ahora es nuestra adorada hija.
-jeje, aún recuerdo eso fue ´´traumático…- ambos jóvenes siguieron la conversación entre risas y recuerdos que no se percataron que una dama de cabellera marrón había entrado, la chica se avergonzó por eso sucesos, su piel morena se coloreo de un carmesí oscuro, hasta que sus dos padres la voltearon a mirar la chica estaba cohibida, no ofendida, más bien avergonzada
La dama agacho su cabeza y termino por entrar se dirigió al sillón y se sentó alzo la vita, su cara aún estaba colorada, sus padres que aún estaban congelados no podían gesticular ni una sola silaba, wólfram tosió un poco como si tuviera algo en la garganta.
-… Greta no te oímos entrar, ¿Cuánto escuchaste?- al fin una oración había salido
-mmm, no, solo escuche cuando recordaban los sucesos que llevaron a que yo sea su hija, y no lo tomen mal, enserio, emm, estoy muy avergonzada de mi misma, no me ofendí y lo digo así es porque sé que se van a preocupar y sacar conclusiones erróneas.- les dirigió una agradable sonrisa, debía decir todo o si no sus padres comenzarían alterarse y comenzar su show
-… jeje, gracias Greta solo estábamos recordando ya que estas convirtiéndote en una mujer y cuando seas más grande tus padres ya no serán tan cools, y serás una dama hasta estas ya casi de nuestra estatura….- su modo papá entro en vigencia.
-bueno.- interrumpió el rubio antes de que el entrara en ese modo.- ¿Dónde está Anissina?
-¡ah! Si a eso venia también, ella está en unos experimentos así que no puede venir, me adelante por eso, y bueno también era para.- corto su frase a medio decir, lo que les diría no sería bien recibido, suspiro.- viene un amigo que es especial para mí, no especial en lo romántico ¿ok?- sus padres estaba callados pero sabía que no decían nada era porque aún no superaban el shock.- viene y pues solo quería avisar, lo conocen desde que era pequeño así que no se preocupen ¿ok?.-
-¡¿Quién es?!-soltaron los dos al mismo tiempo.
-P-pachiri bueno ya no es como antes estuvo estudiando y además ya tiene un trabajo y pues cuando le dije él se emocionó así que bueno, el vendrá, ¿tiene algún inconveniente?- después de vivir tanto tiempo con ellos ya sabía que eran unos padres muy sentimentales y al ser la única Hija que actualmente tenían eran demasiado sobreprotectores.
-no, ninguno Greta, además ya puedes tomar decisiones propias.- estaba un poco tenso
-sí, concuerdo con yuuri, ya estas grande, puedes decidir a quién invitar.- cuando se miraron vieron que no estaba seguro de lo que decían.
-bueno… gracias y quiero decir que ya decidí cual será el vestido.- cambio el tema mientras les mostraba un diseño muy hermoso, no era diferente de un vestido digno de un cuento de hadas, decir que era un plagio de el de cenicienta era poco pero a su diferencia no era azul si no un amarillo suave.- quiero este no voy aceptar un o por respuesta porque ya me tome las medidas y el sastre dijo que estaría listo en una semana el resto se los dejo a ustedes.- rápido se acercó a ambos y les dio un besos en la mejilla y se fue.- adiós.- sonó el click en la puerta.
Ambos hombres se miraron por un momento, ¿Greta había tomado una decisión sin consultárselos?- es tu culpa.- señalo el moreno a Wólfram.- tú, tú le enseñaste cosas y ahora sabe y no nos consulta.
-¡¿mi culpa?! ¡Si tú eres quien le alcahuetea todo! Ahora no me vengas con eso yuuri Shibuya rey de shin makoku tu eres muy permisivo.- todo indignado se le acercó al pelinegro agarrándole por las solapa, yuuri esteba enojado y triste y wólfram igual, pero no estaban enojados, enojados más bien trataban de encontrar una manera de alejar su pesar, y eran jóvenes y de mal temperamento, tienes un amigo y vives peleando con él, aunque en si la pelea no sea seria y termines riendo de ello más adelante.
-por favor Shibuya, Von Bielefeld, no peleen en el despacho, no creo que al hermano mayor de Von Bielefeld le guste un desastre en los papeles, no después de la última ves.- los colores se les subieron a ambos, si recordaban, como olvidar ese desastre, no pudieron encontrarlos en peor momento, Wólfram encima del escritorio jadeando sin pantalones y yuuri frente a él... bueno ya se imaginaran el resto, era una fantasía que yuuri siempre había tenido y un día wólfram comenzó con un toqueteo caliente y terminaron en estas situación donde el hermano mayor de su prometido les encontró casi en la mejor parte, por shin-ou la cara de Gwendal y casi todo el castillo se enteró por el grito que dio el general, no le había pasado nada a los papeles ya que estaban a un lado, pero lo peor fue ver como la cara de Gunter cambiaba y cambiaba, bueno tal vez esa parte fue más graciosa ante todo, el pobre consejero real y su nuevo trauma, desde entonces Wólfram no había vuelto a entrar muy seguido al despacho, y Gwendal no iba, pero Gunter siempre estaba hay menos hoy que estaba buscando unos libros muy viejos en la biblioteca.
Murata soltó una carcajada, cuando él se entero fue lo mejor del mundo su amigo tímido al estilo japonés se puso calenturiento en el despacho, oh por shin-ou fue una sorpresa pero al mismo tiempo no, si una vez los escucho besándose en una parte escondida del jardín, no se le hizo raro que pasase esto, bueno eran dos jóvenes saludables de 17 años en edad menta sus hormonas aún no se calmaban.
-pero que silencio tan aterrador, por favor solo vine a ayudar.
Recomponiéndose yuuri dijo: ¿b-bueno Murata que haces aquí? pensé que estarías en el templo ¿no me digas que están haciendo limpieza y te has escapado? No es raro
-¿jaque mate? No eres tan ingenuo como antes, sí, pero también vine a otra cosa, quiero tomar el té con ustedes ¿es malo que quiera pasar tiempo con mis dos amigos? En el templo solo hay doncellas
-bueno su excelencia porque no me adelanto y les digo a las sirvientas que arreglen una mesa en el jardín, con su permiso, yuuri.- y salió a toda prisa, Murata sonrió se mostraba tan educado y estaba sonrosado hasta las orejas.
-puede decir algo y demostrar otra cosa ¿no Shibuya? Pero es tan lindo- su cometario hizo suspirar al joven rey
-ok Murata no quiero pensar que significo lo último, pero te gusta molestar a Wolf, bueno a mí también, bueno a casi todos, y cambiando de tema, ¿Cuál es tu verdadera razón por la cual viniste? Sé que lo dijiste para que wólfram se fuera por eso sé que tienes algo que decir
-bueno Shibuya Jozak vino y me dio un reporte en el templo al parecer abra contratiempos… así comenzó una charla un tanto larga
pensaba dejarlo como un one pero creo que tendra minimo 4 capitulos por que habra yuuram wolfyuu y accion muajajj dejo esto por aqui eh estado reperdida
no es mi culpa es del trabajo (/TnT)/ *-* no falta los que no quieren la paz
es para el ma event @redglassesgirl-maruma