Los humanos siempre se creyeron superiores, amos del horizonte y de todo pensamiento racional, hasta que el gran impacto del "Siglo de la Gran Revelación" les alcanzó. Dejaron de estar solos, dejaron de ser los únicos, ya que durante los cien años del XVII los brujos, también conocidos manyeo (마녀), fueron saliendo de las sombras para demostrar que los humanos nunca han sido y tampoco serán la única raza dotada de razón en la tierra.
Muchos humanos vieron amenazado su lugar e intentaron deshacerse de los manyeo, otros simplemente aceptaron los nuevos tiempos e integraron en una nueva normalidad a estas personas, aunque siempre por debajo de ellos.
Las consecuencias de esos tiempos se arrastran hasta el día de hoy.
Si los derechos humanos ya dejaban mucho que desear respecto a las minorías, con los manyeo eran aún más estrictos. Hasta que un país en concreto dio la bienvenida a estos entre sus filas.
En el año 1950 la República de Corea, además de usar material humano y militar enviado por Naciones Unidas y Estados Unidos, también aceptó entre sus filas cualquier manyeo que quisiera luchar por la independencia de un país liberal. Fue así que se formó el llamado Escuadrón 59 (Jeondae 59) que llevó a Corea del Sur a una victoria táctica sobre Corea del Norte sin la perdida excesiva de vidas humanas.
En 1959 el Jeondae 59 pasó a ser una rama importante del sistema de seguridad de la República de Corea, se estableció su base fija en la ciudad de Busán y se aceptó en sus filas a manyeos venidos de todo el mundo siempre que estuvieran dispuestos a hacer de Corea del Sur un hogar al que jurasen proteger a cambio de la aceptación que sus patrias les negaba.
COREA DEL SUR, AÑO 2004
El índice de criminalidad por la presión de las mafias organizadas creció significativamente. El gobierno de Corea del Sur tomó una decisión a puerta cerrada: desde ese momento utilizarían al Jeondae 59 como método de combate contra el crimen organizado.
Formaron varias divisiones dentro del Jeondae 59. Algunos se encargarían de investigar al lado del funcionariado humano, mientras que otros se infiltraron con éxito dentro del núcleo criminal.
BUSÁN, COREA DEL SUR, AÑO 2023
De las muchas facciones criminales que existían en el año 2004, en la ciudad de Busán solo quedan tres: Dangun, Goguryeo y Wujong.
El índice de criminalidad ha bajado gracias al trabajo de los manyeo. Sin embargo, resulta que su mente no es tan distinta a la de otros seres humanos. Muchos de los que se habían infiltrado en las filas de las peligrosas mafias, acabaron por verse cegados por los vínculos emocionales que habían formado durante casi veinte duros años.
Los casos de traición, deserción y tragedia empezaron a volverse más frecuentes y las autoridades se vieron obligadas a afrontar la situación.
La criminalidad subió hasta alcanzar picos insólitos desde los años noventa. Está vez, sin embargo, la lucha ya no depende solo de los seres humanos y el mundo está a punto de comprender que los manyeo no son las únicas criaturas con habilidades superiores a las de una persona común.