Primero tenemos La Venus de Laussel y después el Príapo de Laussel. Laussel es una cueva en Francia en la que se descubrieron estos grabados antiguos, no sé sabe bien de qué fecha porque tienen varios revestimientos los grabados, que les ubican en distintos tiempos, se calcula que son de entre 29 mil y 22 mil años atrás.
Las figuras reciben estos nombres pero, siendo la más analizada la de la Venus de Laussel, por la fecha el nombre es simplemente una referencia posterior a su creación real. Hay quienes dicen que las figuras que nos representan mujeres talladas en esa cueva son la muestra de una sociedad antigua centrada primordialmente en una jerarquía distinta a la de hoy, es decir, una cultura no centrada en el machismo, ni tampoco en las figuras femeninas delgadas pensadas como frágiles o delicadas. Que se hicieran más representaciones artísticas de mujeres en la prehistoria se interpreta también como que se les rendía un culto no por su estética, sino por su rol y su contribución principal a la posibilidad de la existencia social. La figura que para hoy día representa a la mujer era retratada como se retratan a las personas de la alta sociedad, a las personas que se consideran socialmente relevantes de ser retratadas para la posteridad y no como un elemento de imaginería masculina. Quizá se desvirtuó todo en algún cambio de época, alguna mutación social que hizo de esa devoción una práctica superflua y cargada de ironía y cinismo para con los homenajes artísticos prehistóricos.












