Hace muchos meses
Siempre escribir ha significado un desahogo para mí, constantemente tengo esa necesidad de contar lo que me está sucediendo y también cometo el error de comentarlo con la gente incorrecta. Escribir en un papel me resulta actualmente agotado puesto que siento que es mucho lo que tengo para decir, pero siento que es la manera más sincera de realmente desahogarse, en el computador me parece un poco irreal, sin embargo, es el medio más rápido y trato de sacarle provecho a ello, aunque a veces me vaya por las ramas con lo que estoy explicando.
Me siento cansada, siento que siempre pasan cosas en las cuales uno debe irse reconstruyendo y recogiendo las migajas que van quedando de uno, pero también soy consciente que uno entra o es parte de situaciones en las cuales uno aceptó ser, uno aceptó las reglas de juego, que es lo que me sucede actualmente.
Empezó todo como un juego con Jorge, pero sí es cierto que me la pensé mucho antes de involucrarme con él porque tenía clara su situación, y no quería hacer lo que no me gustaría que me hicieran, sin embargo la tentación y el deseo fue mayor. Le dije en múltiples ocasiones que para yo romper mi moralidad realmente tenía que gustarme, llamar mucho mi atención. En el intento de superar lo efímero e intenso que fue lo de Matías, y lo enamorada que terminé de él, me involucré con Jorge en parte para quitarme un poco de mi cabeza al Mati, pero la cosa se fue volviendo más intensa, así como yo soy no más, intensa pa amar, para demostrar cariño, intensa para hacer el amor, para mirarle a los ojos, y creo que los dos fuimos cayendo el uno por el otro, eso quiero pensar, porque eso me ha hecho sentir, pero dime tú, ¿Crees que realmente es así? Tiene otra relación, fue papá hace un día, su vida va a cambiar por completo he intentado empujarlo a que solucione las cosas con su polola, quizás no para algo amoroso pero por el bien de su hijo llevar la fiesta en paz. He intentado ser buena a pesar de haberme involucrado con un hombre con pareja, he intentado seguir siendo empática sobre todo con su polola, he entendido en todo momento cuál es mi lugar en esta situación, por eso misma me hice la dura con desarrollar sentimientos a él, pero…quiero estar con él, le quiero, y aunque entiendo mi lugar, es doloroso estar en esta posición, porque también soy consciente que merezco algo mejor, pero le quiero, le quiero a él, a su sonrisa, a sus ojitos como brillan cuando me mira, a su coqueteo continuo, a sus detalles, a su olor, a eso que tiene de siempre tirarme pa arriba, aunque sea pa coquetearme. Yo sé que cuando vuelva será todo diferente, sé que él dice que no, pero lo será, quizás yo estaba más consciente que él desde antes, pero todo será diferente.
La presencia de su bebé nunca ha sido un pero para mí, bien sabes que los niños me encantan, y que soy una hija con muchos traumas así que soy capaz de entender algunas situaciones, pero que tenga pareja para mí es un pero, sin embargo, aquí sigo. Y desde que se fue con su postnatal no he hecho otra cosa que llorar, que lamentarme, que pensar en esta situación y su complejidad, en pensar también que Matías sigue siendo parte de mí, a pesar de que ahora lo veo más como un amigo, sigo teniendo sentimientos profundos por él, y si él quisiera estar conmigo probablemente estaría con él, pero eso no es lo que él desea y yo honestamente, estoy colada por Jorge hasta las patas. Si pensé por un momento que estaba enamorada de los dos.
Jorge es un mentiroso, es un chico que miente mucho para llamar la atención, y Catalina me ayudó a ver eso, a abrirme los ojos, pero yo decidí quedarme igual. Nunca le he encarado por sus mentiras, no me corresponde, siento que al mismo tiempo comprendo el porqué quiere llamar la atención, es un hombre con muchas carencias afectivas, y aquí viene la Camila que quiere demostrarle que es digno de querer, de que se preocupen por él, como si me las quisiera dar de heroína poniéndome en situaciones como aquellas, pero en realidad es sólo que le quiero y una por amor, es hueona, pa que andaremos con tonteras. Jorge es un mentiroso, pero es mi mentiroso. Pero siento que estoy viviendo el luto de perderle incluso antes de que nos perdamos, es por la ansiedad ¿Verdad? Siento que está a mil por estos días.
Siento que mi ansiedad me hace estar alerta todo el rato, a claramente pensar en todos los escenarios posibles pero los más catastróficos sobre todo. Ahora empieza el proceso en que él se aleja y no se da ni cuenta que lo hace, no contestarme mensajes, dejarme en visto, poner distancia en el trabajo, no volver cuando dijo que lo haría, ahora él comienza a darle prioridad a lo realmente importante, ella y su hijo, su familia. Yo siempre he restado en esa ecuación, siempre he estado demás, en un lugar que no me corresponde y lo tengo tan claro, y en parte estoy contenta por él, siento que es una oportunidad para él para que pueda mejorar, ser un mejor hombre, ser un buen papá y no repetir los errores de sus padres, pero puta que me duele. Me duele sentir que le estoy perdiendo. Que nos estamos perdiendo.
Ha sido linda su correspondencia hacia mi persona, supongo que eso también me fue enganchando tanto de él, porque estuvimos sincronizados, los dos sintiendo lo mismo casi al mismo tiempo, algo que me pasa por primera vez, su intensidad junto con la mía, pero ¿Y si es todo mentira? Si yo soy producto de una mentira en su vida, ¿Por qué habría de ser diferente? A pesar de que tengo estos pensamientos en los cuales lo cuestiono, pongo en duda absolutamente todo, al fin y al cabo yo decido creerle, porque sigo aquí, no sé cuanto aguantaré.
Pero está siendo demasiado arduo.

















