
seen from Malaysia
seen from Yemen
seen from China

seen from Colombia
seen from United States
seen from Saudi Arabia

seen from United States
seen from Singapore

seen from United States

seen from United States

seen from Netherlands

seen from United States

seen from United States
seen from Singapore
seen from Netherlands

seen from United States
seen from United States

seen from Türkiye
seen from Japan

seen from United States
Él se acostumbró al tiempo que pasaba conmigo. O yo me acostumbré al tiempo que pasaba con él, ¿Quién podría saberlo?. El caso es que cada día que pasaba a su lado era el mejor día de mi vida, ya no hacía tanto frío desde entonces, ya no me sentía tan sola y me sentía completa. Eramos una pareja normal, él venía a mi casa y se sentaba horas a molestarme y a hacerme reír, yo iba horas a su casa a ver películas con él o simplemente leía un libro mientras él veía su programa de televisión favorito, algunas veces nos mirábamos y sonreíamos. Él me miraba mucho mientras yo leía, le gustaba observarme y sonreír solo. Él no lo sabe, pero yo lo veía y hacía mi mejor esfuerzo para no sonreír también y cuando volteaba a verlo no podía evitar sonreír y el también lo hacía y luego volteaba a ver la televisión y entonces yo interrumpía mi lectura un minuto solo para observarlo también. Sus gestos, su sonrisa, su boca. Tan perfecto. Nos queríamos mucho, como todos discutíamos pero ambos sabíamos como arreglarlo y ser simplemente felices otra vez. Nos volvimos adictos a hablar hasta las tres de la mañana, a vernos y besarnos todos los días, a abrazarnos. Me volví adicta a él. Un día la tormenta llegó, había alguien más y yo lo sabía. Aún deseaba ser suficiente para él. No se como era ella, nunca lo supe. No quise. Supongo que tal vez era mucho más linda que yo o seguro no se sentía triste todo el tiempo como yo. Seguro ella era mejor. Me gusta imaginarla algunas veces aunque duele un poco. O tal vez mucho. Él ya no sonreía tanto para mi y un día solo se fue. Me culpó a mi y tal vez yo tenía la culpa. ¿Qué me paso por la mente cuando decidí mostrarle las cicatrices en mi alma y contarle lo mal que me sentía? ¿Por qué decidí decirle que mi felicidad era él? ¿Por qué le pedí que no se fuera? Tal vez, buscaba su apoyo, un abrazo, una palabra. Algo que me hiciera sentir lo suficientemente bien esa noche en la que todo se derrumbaba. Él solo se fue. Aún lo espero.
Michell T. Cardozo (Marca Mis Palabras- Wattpad)