¿Ustedes creen en esa frase que dice que "el perro es el mejor amigo del hombre"? Porque yo sí, mi perro se convirtió en mi mejor amigo desde el momento de su llegada a mi vida.
Me encanta su ladrido, aunque ya no tenga ganas de ladrar.
Amo sus orejas largas, aunque hayan perdido su brillo y color.
Me enamoré de sus ojos cafés, más ya no me miran como antes.
Me gusta que se eche a mi lado cuando estoy triste, pero ya no puede ni levantarse.
Admiro su energía para hacer travesuras y correr por toda la casa, aunque ya no tiene fuerzas para hacerlo.
De un momento para otro, los años pasaron tan rápido que me olvidé que él se hacía viejo y que no podría mantenerlo siempre conmigo. Mi mejor amigo me deja cada día y no quiero decirle adiós. Más estaré a su lado hasta el día en que me mire por última vez y me deje de besarlo como lo hice la vez en que nos conocimos, mi fiel amigo.
“Escribo esto para recordarte por siempre, ya que estás y estarás siempre en mi corazón"