a veces me siento tan ahogada de necesidad de recibir y dar cariño que pienso en adoptar un conejito. Pero después recuerdo que no estoy llegando a mitad de mes este último año como para mantenerlo como se merece cualquier animalito. Y además estaría bastante solito algunas tardes y noches, por mis laburos, entonces tendría que adoptar dos para que se hagan compañía. Pero ahí yo ya no comería.
En fin. La soledad es una maldita perra y si votaste a milei matate, gracias.











