Maxie Wander fue escritora, periodista y fotógrafa y “Buenos días, guapa” fue su primer libro, que se publicó en 1977 y fue un éxito rotundo, vendiendo millones de copias. “Buenos días, guapa” es un libro de referencia en Alemania para el feminismo y por fin se ha traducido al español por Errata Naturae. Gracias :)
Se compone de 19 entrevistas-reportajes a mujeres que vivían en la República democrática alemana, y abarca diferentes edades y clases sociales.
«Lo decisivo para mí cuando empecé este proyecto era si una mujer tenía las ganas o el valor de contar cosas de sí misma» Cuenta Wander. Y ahí reside el éxito del libro, la exposición de lo privado, lo cotidiano, lo imperfecto. Son vidas tristes, valientes, aburridas, increíbles, que Wander traslada en palabras, esculpiendo, definiendo, ordenando el discurso de los personajes para sacar lo máximo de ellos.
Me ha sorprendido la igualdad de que gozaban estas mujeres en la RDA. La libertad con la que hablan sobre el divorcio, el aborto, la píldora, sus preferencias sexuales, la forma en la que se expresan sobre otros hombres, por qué no les satisfacen o por qué sí, y hablan sobre sus carreras profesionales y sus sueños, sobre la importancia de ser independientes. Muchos de los testimonios no parecen de hace 40 años. Podrían ser mujeres de ahora. Me gustaría saber qué libro hubiera salido en la España de los 70... O mejor no.
“Mágico, sombrío, impenetrable” de Joyce Carol Oates. (Alfaguara) Este libro conforma un total de trece relatos de esta prolífica escritora norteamericana. Me he dejado llevar por el título, y porque habla del amor, del dolor y la incertidumbre.
“Buenos días, guapa”, de Maxie Wander. (Errata Naturae). La autora se dio a conocer con esta novela, donde 19 mujeres se atreven a hablar sobre cómo eran sus vidas y cómo hubieran querido que fuesen. Se publicó en la República democrática alemana en 1977, y enseguida se convirtió en libro de culto en ambas alemanias.
Ich werde aufhören, in meinem Leben zu blättern, wie in einem Buch. Aber es ist offenbar ein Buch, ich lebe nicht wirklich, und wie soll man leben, ich schreibe meine Ereignisse. Frisch hat das gut ausgedrückt, es ist wie beim Fotographen, er entwickelt die Platten zu Hause. Und dann erst gehen ihm die Bilder auf. Ich möchte einfach versuchen, in all der Wirrnis von Briefen und Notizen einen roten Faden zu finden, mein Lebensgesetz.