El libro del día: The Dark Fields
Muy buenos días, buenas tardes y buenas noches mis queridos lectores. Hoy iremos de viaje hacia una ciudad repleta de historia, considerada como el corazón de los Estados Unidos.
Una ciudad que podemos observar en demasiadas películas, con edificios imponentes y memorables. Con calles tan importantes como Wall Street, eje central del gran capitalismo yankee.
Una ciudad que es un claro ejemplo de lo que es una gran metrópolis.
Y sí, estamos hablando de New York señores. Lugar donde Alan Glynn, nos hace viajar a una historia plagada de droga, asesinatos, amor, codicia y secuencias increíbles que hace que el lector no pueda dejar de seguir leyendo este libro. Estamos hablando de The Dark Fields (Los campos oscuros), también conocido como SIN LIMITES.
Éste es mi ejemplar apenas me llegó por correo.
“Alan Glynn, es un gran escritor, graduado en la Trinity College de Dublin, donde estudió literatura inglesa. Ha trabajado para varias revistas en Nueva York y fue profesor de inglés en Italia.
Su primera y exitosa novela fue The Dark Fields, publicada originalmente en 2001 con muy buenas criticas. Tal fue su éxito que tiempo más tarde, en el año 2011 fue adaptada al cine bajo el titulo Sin Límites (Limitless), protagonizada por Robert De Niro y Bradley Cooper.”
ATENCIÓN: Esto no es spoiler, es solo un 1% de lo que es la novela, solo es un pequeño review.
El libro se centra en la vida de Eddie Spinola, un fracasado y desalineado escritor que trabaja para Kerr & Dexter, una empresa editorial en donde su carrera, iba cada vez más y más en picada. A tal punto de no tener dinero, a menos sea para comprar tabaco, emborracharse y dejar que su vida decaiga lentamente en un pozo sin salida.
Debía largar cuanto antes En marcha: de Haight-Asbbury a Silicon Valley, un aburrido libro de historia por el cual le pagarían bastante mal, sumado a su falta de motivación y eficiencia a la hora de trabajar, investigar y escribir. Este hace que subyazga de manera incesante en toda su vida personal.
Pero todo da un inesperado giro cuando se cruza por las grandes calles de Nueva York a un pariente casi tan olvidado como su dignidad: Vernon Gant, su ex cuñado, que sospechosamente había pasado de ser un auténtico consumidor de cocaína y vendedor de dicha sustancia, totalmente desalineado y con una vida desastrosa, a ser un tipo exitoso, del cual “olía a billetes por todas partes”.
Luego de un gracioso encuentro y unas palmadas en la espalda, deciden tomar unas copas a algún bar de la ciudad para recordar viejos tiempos. Entre palabras vergonzosas del pobre Eddie, por su miserable vida comparada con Vernon, decide preguntar por su antigua mujer y hermana de Vernon, Melissa. Eddie jamás pudo olvidarla, a pesar de llevar un matrimonio de tan solo cinco meses y totalmente desastroso en 1988, su amor por ella siempre estuvo presente. Entre charlas, cigarros y unas copas, Eddie le comenta entre dientes sobre su nuevo libro y su terrible falta de inspiración, por lo cual Vernon a modo de ayuda le regala una pastilla, llamada por él, MDT-48, una droga sintética desarrollada por un misterioso laboratorio clandestino.
Este es el principio del final, por el cual Eddie empieza a experimentar una capacidad intelectual sin precedentes, gracias al MDT-48, llegando a tener un IQ extremadamente alto, consumiendo información de libros enteros en tan solo unas horas, además de una increíble capacidad de re-ordenar su vida, sumada a una gran motivación personal, permitiéndose llegar a tener casi todo lo que siempre soñó y vivir una constante vida de exorbitantes lujos, multimillonarias transacciones, demasiadas aventuras sexuales y pasar de ser un tipo introvertido a alguien extremadamente extrovertido.
Había algo en esa droga, algo que le afectaba totalmente su cerebro, su personalidad. No era Eddie Spinola, sino que un ser extremadamente codicioso y exitoso, como un alter ego, que desaparecería de no ser por el MDT-48, que pasadas las horas de efecto, devolvería al antiguo, amargado y fracasado Eddie.
A la postre de su nuevo trabajo como corredor de bolsa, fama y dinero. Eddie Spinola padece de un terrible síndrome de abstinencia que conlleva a terribles efectos secundarios, por los cual podría perder su vida, o su cabeza. Comienzan a escasear los suministros de MDT-48 y la búsqueda por conseguir nuevas dosis y evitar su muerte se hace inevitable. Eddie debe hurgar en el pasado del MDT-48 y resolver oscuros misterios sobre los experimentos con esta droga.
Spinola podría ser víctima de acreedores rusos clandestinos que podrían asesinarle y estar implicado él mismo en un caso de asesinato que no recuerda. Además, lidiar con una difícil situación para esconder su droga dependencia del magnate Carl Van Loon, su nuevo jefe en la empresa de gran índole por la cual labora su alter ego, el “Eddie mejorado”.
Estos y muchos más problemas que ponen al hombre común al borde de su existencia se pueden observar en este libro. Es la expresión en su totalidad de la frase “Todo lo que sube, tiene que bajar..” de Isaac Newton.
¿Que más puedo decir sobre este libro? Personalmente es uno de los tantos que me marcó, a lo largo de la novela podemos ver como el personaje parece estar al borde de la locura, todo un droga dependiente. Ambiguamente nos deja una enseñanza de como la droga puede llegar a alterar totalmente nuestras vidas, a tal punto de perder nuestra propia personalidad. En este caso Eddie estaba preso en su propio cuerpo, la obra parece ser la radiografía de un yonkie en excesos y apuros.
Nos muestra que las drogas pueden producirnos el placer, la felicidad, pero es una felicidad ilusoria, lejos de nuestro verdadero “Yo”. También esta en juego la codicia, la ambición de tenerlo todo, lo que llevó a este personaje a problemas totalmente ajenos a su droga dependencia. Con esto no quiero decir que esté totalmente en contra drogarse o querer tenerlo todo ( De hecho soy consumidor de marihuana, mí MDT-48 personal), pero nos muestra que todo tiene su quiebre, y todo exceso puede ser malo.
También paralelamente hay una historia de amor que nos deja atónitos, mostrándonos un final enriquecedor, dejándonos con la sensación de haber leído un gran libro, que en comparación con su pelicula (Que la verdad, tiene un final tan cliché como siempre en el mundo de Hollywood, por suerte en el libro no) termina siendo una obra muy entretenida.
Los voy dejando antes de que se me acabe el efecto, y deba tomar otra. ¡hasta luego lectores!










