Sí, veo las gotas de lluvia caer, mientras espero tu regreso; eres impredecible te vas y justo cuando empiezo a aceptar la idea de que nunca volverás apareces frente a mí esperando recibirte con los brazos abiertos un corazon herido pero con ganas de sentir tu calor una vez más. Sí, veo la lluvia caer pues te has ido tantas veces que ya no sé ni en que pensar, vuelves y me elevas nuevamente y cuando menos me lo espero me hundes nuevamente en tus lazos de dolor. Sí, veo la lluvia caer esperando que algún día te alejes de mí para ya no regresar.








