Wey, yo no quería conocerte, no quería descubrir quién eras, no quería abrir mi corazón porque sabía y mi corazón me lo decía es un cabron, yo no quería que me conocieras, no quería abrir las puertas de mi casa y que entraras porque sabía que el día que lo hiciera mi vida se iba a joder más(tenía miedo de que fuera así), quería quedarme con mis inseguridades, quería quedarme siendo ingenua y sin disfrutar de la libertad aún sabiendo que no era feliz, así, ciega pero con la seguridad de que iba a estar bien, yo no quería mostrar a mis demonios, el mostrarme y darme libertad llevarme a lugares que jamás en mi vida conocí y me atrevi a disfrutar, a ser tan jodidamente feliz, el sentirme en paz y plena, a declararte abiertamente mi amor por tí, aún sabiendo que eras un cabron; el cabron que supo sanar heridas ese que se quedó ahí en cada ataque de ansiedad, aquel que me enseñó que a pesar de ser un hijo de puta abrió su corazón y lloró como niño, ver qué pudo ser un maldito conmigo y me dió amor, todo el amor que merezco en la vida, fijarme que el también se vuelve débil y le brillan los ojitos cuando habla de algo que le apasiona y le hace feliz, que a pesar de estar enojado me abraza y me besa y no quiere que me aleje, ese que en vez de coger me hace el amor no solo de manera sexual si no en detalles; wey yo no quería conocerte y no quería enamorarme de ti, ahora lo sabes y pesar de que un día no te vuelva a ver más y tal vez llore al extrañarte, sientete con la completa seguridad y la completa confianza de que jamás volveré a ser la misma y aquellas cadenas que un día me ataron jamás lo volverán a hacer, wey no te quería conocer y llegaste, cuando menos lo esperaba, cuando menos lo desee y en el peor momento de mi vida, no te quería conocer; sin embargo agradezco al destino a Dios o a la vida el que llegaras aún cuando no era lo que yo quería...