Contrarrestando las Enfermedades de Invierno !
Del arcón de “los remedios de la Abuela”:
Y mucha gente se pregunta, ¿cómo es que estos “remedios”
Han sobrevivido tanto tiempo?.. Sencillamente porque, hay
que recordar, que el principio de la medicina tradicional
está en la hierbas, las frutas y las verduras.
Durante el tiempo de frío muchas personas padecen resfriados y tienen problemas respiratorios, como bronquitis u otras enfermedades más graves.
En la época actual se ofrecen innumerables medicamentos, éticos y populares, para aliviar estas enfermedades.
Algunos de estos medicamentos suprimen los síntomas de la enfermedad,. Pero en realidad no la curan. En vista de que las enfermedades de invierno son con frecuencia más de síntomas que de cualquier otra cosa, se pueden considerar buenas estas medicinas. No obstante, sólo deben usarse con la anuencia de su médico particular.
Cuando no se disponía de las formas modernas de quimioterapia los curanderos confiaban en los remedios conservados por la tradición oral, que transmitían las generaciones anteriores.
He aquí algunos de los remedios citados en sus archivos:
· Té de eglantina; también se le conoce como té de madreselva. Se afirma que tiene ciertas propiedades que calman las partes irritadas de los conductos bronquiales afectados por el resfriado. Bébalo en el transcurso del día. Probablemente la clave de su eficacia para combatir el resfriado sea su alto contenido de vitamina C.
· Prendas de vestir de lana. Las recomiendan los tradicionalistas y algunos curanderos modernos aduciendo que aísla el cuerpo y lo mantiene tibio, aún en medio de una tormenta de hielo. Los curanderos le aconsejan que, de ser posible, se cubra de la cabeza a los pies con prendas de lana y que sólo deje expuestos los ojos y las ventanas de la nariz. Se dice que la lana ayuda a oponer resistencia al frío.
· La toronja. Los tradicionalistas afirman que en muchas regiones de clima frío se pueden curar las enfermedades de invierno gracias al consumo de la toronja. Corte dos o tres de estas frutas, pequeñas, sin quitarles la cáscara. Antes de cortarlas, asegúrese de lavarlas concienzudamente. Hiérvalas en el equivalente a cuatro tazas de agua durante veinte o treinta minutos. Si lo desea agregue un poco de miel para endulzarlas. Beba por lo menos un litro de esta agua todos los días. Los curanderos tradicionales recomiendan ese tónico natural prácticamente para todas las enfermedades que se padecen durante el invierno. Aseguran que aún los resfriados más persistentes, y las enfermedades relacionadas con ellos, cederán ante este tónico.
· Compresas. Para la tos, empape un pedazo de tela de lana en una mezcla de aceite de olivo, alcanfor y vinagre. Use proporciones iguales. Aplíquese estas compresas en el pecho por la noche. De ser posible, sujétela en el lugar indicado y déjela ahí durante la noche. A la mañana siguiente la tos ya se habrá calmado y el resfriado podrá fluir; esto es lo que afirman los terapeutas populares.
El siguiente es el tratamiento de los curanderos tradicionales para el dolor de garganta. Ponga 460 gramos de salvado común en una olla de agua hirviendo equivalente a ocho vasos. Agréguele un poco de miel para endulzarlo. Déjelo hervir de veinte a treinta minutos y deje que se enfríe. Beba por lo menos ocho vasos durante el transcurso día. Los curanderos sostienen que esto restaurará rápidamente la fuerza de su voz.
Si usted tiene laringitis o la voz ronca, los terapeutas tradicionales le sugieren mezclar un vaso de agua con medio vaso de semillas de anís, que pueden conseguirse en las farmacias, expendios de hierbas medicinales y en las tiendas de alimentos naturistas.
Deje que la mezcla hierba durante veinte minutos. Después cuélela y agréguele un poco de miel para endulzarla. Si lo desea, puede agregarle un poco de brandy, aguardiente o vodka, que es el preferido en los países de Medio Oriente. Cada treinta minutos tome dos cucharadas de esta mezcla.
El pueblo ruso y el de los países de los Balcanes aprecian muchísimo el consumo del rábano para aliviar y corregir los desórdenes respiratorios. Los curanderos tradicionales de esas regiones le sugieren que mastique o bien ralle una raíz fina de rábano. Mézclela con un poco de miel. Deje que se moje con la miel, en un lugar tibio, alrededor de diez horas o toda la noche. A la mañana siguiente, cuele el rábano a través de un pedazo de tela ordinaria o una coladera de agujeros pequeños. Ahora usted ha obtenido un jarabe. Tome una cucharada cada hora. Los curanderos tradicionales afirman que esto le solucionará muchos problemas respiratorios.
Los terapeutas tradicionales tienen un remedio para la tos en el que confían, ya sea en invierno o en verano. Para hacerlo rebane dos higos secos póngalos en una olla con un vaso de leche simple. Hágalo hervir a fuego lento por unos minutos y déjelo reposar durante una hora. Beba un vaso por la mañana y prepare otra porción fresca por la tarde.
RECUERDE: Aunque este tipo de “curaciones” parece no amenazar con efectos secundarios negativos, nosotros recomendamos discreción y cuidado en el uso de las hierbas y no nos responsabilizamos por los resultados, cualesquiera que estos sean. ***