( @meilanic )
De cuclillas y con la cabeza gacha, las pupilas de la empleada recorrían de manera diligente la sección de suelo que se encontraba ya seco tras el encerado que había realizado. Su acción podía confundirse por la de alguien en extremo detallista, más aún tras correr la noticia del arribo de los reyes, pero la intención de Evangeline era simplemente la de hallar la pastilla que había tenido intenciones de tomar para su dolor de cabeza. “¿Era la última del botiquín? La he perdido.” frustración corría baja en su voz, leve el atisbo de molestia que comenzaba a nacer en ella. Su atención continuaba en la búsqueda que tenía por delante, no encontrando razón alguna para creer que la persona dueña de las pisadas que había oído podía ser alguien que no perteneciese al cuerpo de empleados de limpieza.











