Videojuegos como receta médica
La neurociencia aún está en su infancia a la hora de estudiar cómo los videojuegos moldean comportamientos complejos, pero es un tema que interesa tanto a los fabricantes de videojuegos como a los científicos. Conocer la respuesta permitiría diseñar juegos terapéuticos para mejorar habilidades, corregir deficiencias cognitivas y desarrollar nuevas estrategias de aprendizaje que podrían tener aplicaciones en la educación a todos los niveles.
También podría servir para diseñar videojuegos con finalidad terapéutica. Ya se están empezando a usar en algunos hospitales para mejorar la recuperación del habla tras un infarto cerebral. El año pasado, Starlab, una empresa catalana de I+D, presentó una aplicación que mide y estimula la actividad cerebral para el tratamiento de niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad, grandes discapacitados, depresiones, enfermos de Parkinson y esquizofrenia. El dispositivo sirve de marcador de enfermedades como el trastorno del sueño, Alzheimer, la epilepsia, el Parkinson, el alcoholismo, etc. Actualmente, trabajan para detectar el Parkinson con anticipación, cuando empieza con trastornos del sueño.
Así pues, la próxima vez que te entretengas con un videojuego de acción no pienses que estás perdiendo el tiempo. Es probable que éste te ayude a mejorar tus notas en matemáticas.
Si quieres conocer más sobre cómo los juegos de acción afectan al cerebro, no te pierdas esta charla TED de Daphne Bavelier (en inglés subtitulada al español).
Bogost, I. (2007). Persuasive games: The expressive power of videogames. Mit Press.