¿Qué será aquello que le sucede a las personas (o nos sucede) cuando hablan de empatía y relata solo desde la experiencia propia para decirle al otro como debe manejarse en el amor, desde lo que percibió con su propia autoestima (o carencias o complejos)? O cuando habla de aceptarse a si misma tal cual vino al mundo y aún así a la hora de sacar sus diablos afuera lo primero que hace es descargar con toda la furia la mierda prejuiciosa que lleva adentro?
¿Qué será que nos sucede a las personas cuando dicen querer lo mejor para el otro y aún así viendo, a aquel que dice querer, en paz con sus elecciones quiere imponer a fuerza de cierto cariño sintético lo que solo ha sentido con las carencias de su propio corazón?
¿Qué será que nos sucede cuando sabemos que a partir de ciertos momentos en la vida cuando decidimos hacer un cambio hacia la auto valoración que creímos no tener del espejo que teníamos frente decretamos por fin partir y aún así no querer ser felices ni en la libertad que elegimos ni en lo que nos boicoteamos creyendo soltar?
¿Estará tan naturalizado en esta vida creerse aún mas vivo cuando devolvemos lo que acordamos con nosotros mismos soportar para mantenernos atados a lo que nos hace infelices?¿Para qué? ¿Para justificar que?...
Hay ciertas certezas que se desmoronan en un espasmo de claridad, y es cuando nos damos cuenta que solo eran nuestros propios pensamientos que catalogaban eso que permanecía en nombre del amor (de cualquier tipo) solo por el hecho de permaneces en la tradición de lo que combatimos por mantener en nombre del cariño.
Puede que hacerse fuerte en esta vida no tenga nada que ver con ser duro con la sensibilidad de los demás...
Puede que en este mundo todavía queden personas que se sienten poderosas a razón de velar por querer ver el bienestar de otros (aún estos estando equivocados desde la perspectiva de donde dicen amar a esas personas)
El amar no especula, ni se venga... ¡imaginate si va a andar pensando!










