Necesito ayuda, mi respiración corta mi comunicación para recrearla en más presión, demasiada... ¿Quién estuvo ahí cuando te fuiste y dejaste la puerta entre abierta?, los demonios pasaron, las promesas se desvanecieron con placer, y me dejaron sin ganas de ver, ni ser, nada. No hay nada que pueda ser, ni crear, no hay nada que me quede para mi cordura, para que se sienta relevada de las palizas que recibe, una tras otra. Errores, malentendidos, tan fríos y palpables, casi puedo respirarlos y volar de nuevo, porque ha tomado para siempre y seguirá aquí, ella, la muerte que me acecha con su sonrisa tan privada de la realidad, ella me quiere... Me caza. Me siento reanimado al jugar al muerto, porque aunque no haya nada sé que esa nada es mi todo, y me empuja, me sostiene, me avienta hacia un vacío conocido como el "paraíso", un valle de desperdicios, de maravillas perfectas y cruzadas sin sentido. Parece como si tomara mi tiempo como una calle infinita, en donde la lotería se gana todos los días por la desgracia y a pesar del dolor, ésta se desvanece con su desafortunada miseria. Necesitaría ayuda, si mis voces no se hicieran más fuertes, necesitaría ayuda, si mi mísera batalla no explotara cada vez que me ve. Necesito... ¿Qué necesito?. -Fuera y dentro; Perspectivas diferentes.-
Mi mente.











