Que retumbe en tus oídos la tilde de mi nombre, se estremezcan tus manos buscando mis abrazos y que se humedezcan tus labios fruncidos pronunciando con interrogación y deseo las primeras letras de tus anhelos que llevan por nombre el mio.
Que exhales las palabras necesarias y murmures al viento cuanto me extrañas, que en Septiembre pude ser tuya pero ahora siendo Mayo, en otra isla y en otros brazos humedezco mis labios.
Que se hielen las puntas de tus pies al recordarme entre pasillos, y se entuman los dedos de tus manos por la memoria de mis cabellos entre ellos lazados.
Que se inunden tus ojos de sales y se quemen tus mejillas, oxidadas por anhelos y recuerdos cayendo con presura y sin sigilo, anunciando para todos que te has dado cuenta "Me has perdido".
Y que en el fondo de tu oscuridad entiendas la inmensa felicidad que me ocasiona que hoy seas tu quien me llora.
Que te aferres al pedazo de tierra y a la lapida que recitan un cumplido a la ingrata vida que me ha sido arrebatada. Que sostengas cual idiota el primero, de los que serán varios ramos de flores.
Que caigas en nostalgia al pensar que solo muerta me regalas las rosas que te he pedido en Septiembre, en Noviembre, en Diciembre, en Enero y acercándome al lecho de mi muerte, te pedí una vez mas en Febrero.
Que la plaga pérfida y pútrida del aroma hiriente y lastimero y cojo de nuestros cuerpos inertes, malolientes lapidados y sucios, perfumados de manera fútil con esencias de rosas muertas y caldeadas te acompañe hasta el ultimo de tus días.
Que quedando ambos, empalados uno al lado del otro tu lapida diga "Fiel esposo" y la mía , a manera de burla, "Amada Esposa". Pues si he muerto ha sido para escapar de tu estúpida sonrisa mientras mentías una vez mas: "Te amo", aun llevando el carmín de otros labios, pues sabemos bien los míos ya estaban muertos, pálidos y sellados.