Los espacios transitorios y las barreras mentales
Sé que ya llevamos el suficiente tiempo intercambiando cartas (o letras como a veces insistimos en llamarles) y que podemos realmente disfrutar de la belleza de estas palabras. Espero siempre con ansia, sobre todo cuando se trata de debrayes filosóficos y de arte. Creo que tu pregunta en este momento es una que nos hemos estado haciendo por lo menos durante los últimos cuatro años (y que se han realizado los diseñadores de antaño desde, bien, desde siempre).
Karim Rashid siempre tendrá un lugar especial en mi corazón porque fue de los primeros diseñadores contemporáneos activos que pudimos investigar a fondo en clase. Concuerdo contigo y el amor platónico por sus locos diseños orgánico-sensual-minimalistas (me parece que él se refiere a ellos como ‘sensualistas’). ¿Será que entonces nuestra búsqueda por el Übermensch o el Überdesigner se trata de una heterotopía? ¿Un común acuerdo de lo que esperamos pueda llegar a ser el diseñador? Quizás este lugar común podría finalmente llevarnos a un rol donde el diseñador pueda ser más que ‘un peligro para la sociedad’, como dice nuestro buen amigo Papanek.
Sabes que concuerdo con tu opinión del arte moderno. Lo curioso es que el otro día me topé con una publicación aquí mismo en Tumblr que comparaba un cuadro de paisaje tradicional con uno que aparentaba ser todo negro de arte moderno. Adjunto venía una explicación de cómo el paisaje parecía no tener ningún estilo en particular, mientras que el cuadro era evidentemente de un artista en particular. El cuadro al parecer no era sólo un gran cuadro negro, sino que se componía de una serie de cuadros de color tan oscuro que a simple vista parecían ser de un mismo tono. Lo que pedía el cuadro era una observación más detallada para poder encontrar este discurso, haciendo que el observador tuviese que repensar la obra completa. Quizás algo así podríamos decir pasaba en la exposición de Weiss y Fischli, sólo que con el cuerpo de trabajo completo. Al observar las obras por separado, podemos ver sólo basura y proyectos que no parecen estar ligados. Sin embargo, al compararlos y darles una segunda vista más profunda, podemos encontrar las correlaciones que existen y la correspondencia entre los artistas. Su lenguaje secreto, quizás. ¿Nos hará falta una observación más detallada para encontrar aquellos ‘cuadros de color’ en la obra de estos dos artistas?
Me alegra que hayamos podido discutir más a fondo las ideas de Foucault. No tenía idea que había sido un activista y miembro de la comunidad. Me pregunto si sus protestas e ideas revolucionarias lo ayudaron a reflexionar acerca de la naturaleza de los espacios. Después de todo, resulta importante pensar en la gran cantidad de acuerdos a los que llegamos como sociedad y que todos seguimos de manera casi inconsciente. Desde el no tocar piezas que se encuentran al alcance en un museo hasta no pasarse la luz roja mientras va uno manejando. Supongo que aprendemos, a través de la vista o de la experiencia propia, que el no seguir estas reglas (a veces ridículas) puede llevar al caos. El niño aprende a no tocar la flama en la estufa, a meterse al baño correcto, a utilizar un columpio de cierta manera, todo basado en la vista o la experiencia. Todo para poder encajar. No podemos olvidar que somos animales sociales, supongo. Esta segunda reflexión me recordó un fenómeno gracioso que pude observar en Estados Unidos. Los jardines frontales de las casas se encuentran abiertos a la calle. Sin embargo, las personas de otras casas no pisarán este jardín al ir caminando enfrente. Existen barreras invisibles que se respetan, por lo que ni siquiera se considera necesaria la presencia de una barrera física. En este gran fraccionamiento donde iba caminando podía fácilmente encontrar las casas de latinos, pues tenían una gran cerca bordeando todo el contorno del terreno. De igual manera, alguien que vino a visitar la ciudad comentó con asombro que todas las casas parecen bunkers por los grandes muros de concreto que rodean las propiedades. Para nosotras, será algo normal, esperado, tener un muro rodeando la casa, cobijándonos de la calle, pero nuestra heterotopía es completamente distinta que la que se ha creado, la que se ha acordado, en una cultura diferente.
Evidentemente los tatuajes tendrán una contextualización diferente en las heterotopías de cada cultura, de cada tribu, incluso. A pesar de que todos estamos intrínsecamente conectados, tenemos percepciones tan distintas del mundo que, en ocasiones, parecería que somos de especies completamente distintas.
Curiosamente, tu pregunta también me la he hecho varias veces. A mi parecer, el fin nunca justifica los medios. El camino es mucho más importante que el resultado (de igual manera podemos hablar del cuerpo de trabajo), sobre todo si los medios para llegar a ese fin pueden dañar a alguien. También podríamos ponernos a reflexionar acerca de las distintas maneras de pensar, claro, pues para alguien con una visión particular del mundo le pueden parecer buenos medios mientras que a otra persona con otra visión le resultará completamente incorrecto. Me parece que las acciones son sumamente importantes, de cualquier manera, y como diseñadores nuestras acciones hablan mucho más que cualquier cosa que podamos decir. Nosotros nos regimos a través del mundo material, después de todo. Sin embargo, quisiera saber qué opinas tú del mismo tema. Así que te regreso la pregunta.
Sabes que siempre logro encontrarle sentido a tus palabras, si no el que pretendías, uno que le atribuyo yo sola.