Tal vez no somos almas gemelas como lo imaginamos algún momento.
Tal vez nuestras mentes encajan pero no conectan.
Tal vez tus risas y esos rizos no son para que yo los contemple, aunque en realidad lo disfruto tanto, tanto como el rose de tu lengua sobre mi cuerpo.
Tal vez no soy la chica que soñaste, pero nadie sueña tanto con tu armónica como yo, esa armónica con sonidos relajantes y divertidos que me encanta escuchar, así como esa voz, esos gemidos en el oído, esos gemidos que lentamente me decian que sería tuya siempre.
Tal vez nuestros humos se cruzen hoy por última vez, ese humo de hierba verde que huele siempre a tu perfume, delirante y delicioso como todo tu espíritu y tú ser. Tal vez ya no te vuelva a oler, pero que amable la vida que me hizo pensar que algún día tu y yo podríamos ser la misma fragancia de hierba sexo y miel.