Cuando un solo contagio supone una fatalidad
La crisis del Covid-19 no afecta en número a los microestados pero sí en porcentaje.
San Marino es un enclave situado entre las regiones italianas de Las Marcas y la Emilia-Romaña. Tiene 32.471 habitantes y tal vez a más de uno le suene por el circuito de Imola donde hasta el 2006 se realizaba un gran premio de Formula 1. Es, junto a otra veintena más de países, lo que se conoce como un microestado; territorios de reducida población y superficie que sin embargo son soberanamente reconocidos. San Marino, con sus casi 62 km² de superficie parece grande si lo comparamos otros microestados todavía más pequeños como Mónaco, con solo 2 km² de territorio, o la Ciudad del Vaticano, el país soberano más pequeño del mundo, con 0’44 km² de superficie.
Si bien la mayoría de los microestados pocas veces ocupan las portadas, San Marino ha vuelto a ser noticia. A fecha de 5 de abril de 2020, el enclave sanmarinense suma 259 casos de coronavirus y 32 muertes. Unas cifras que fatalmente le han convertido en el país con el porcentaje de contagios más alto del mundo (una ratio de 7.839 contagiados por cada millón de habitantes). Algo parecido sucede con Andorra, el segundo de esta trágica lista. Con 76.246 habitantes, el principado situado entre el sud de Francia y el norte de España tiene 466 casos y 17 muertes, lo que supone una ratio de 6.484 contagios para cada millón de habitantes. Pese a que los Estados Unidos y España son los países con más número de casos, sus ratios de contagio son menores, 1.119 y 3.005 respectivamente, pues el primero tiene más de 328 millones de habitantes y el segundo más de 47 millones.
Singapur, el microestado más poblado y con mayor densidad de todos los que analizados, es a su vez el que más casos registrados tiene, con 1.309 contagiados y 6 muertes. Sin embargo, a pesar de sumar más de 3.300 casos de Covid-19 en su conjunto, todavía hay microestados que están libres de la pandemia. Hablamos de territorios únicamente insulares y la mayoría de ellos, con la excepción de la ex colonia portuguesa de Santo Tomé y Príncipe, ubicados en Oceanía, en las zonas de la Polinesia y la Micronesia.
Junto con otros microestados como Mónaco, Gibraltar, o Liechtenstein, la crisis del Coronavirus resulta fatal es estos países tan poco poblados, donde un solo caso ya supone un grave riesgo, y una sola muerte una tragedia. Hablamos de pequeños países donde cada habitante es casi un vecino y donde la ciudadanía es prácticamente una reducida comunidad.
PUBLICADO EN GLOBEDIA Y EN MI BLOG EL 7 DE ABRIL DE 2020











