Desde acá, con el sol de invierno que entra por la ventana, junto a dispositivos electrónicos, archivos abiertos, textos, imágenes, código, sonidos y programas, tomando mate, trabajando lo cotidiano y lo extraordinario, sobrevolando con los dedos veloces el teclado, haciendo las cosas a pulmón y con el corazón palpitando fuerte como enamorados. Durante este tiempo ganamos miles de lectores, que descargaron los eBooks, que hicieron llegar sus comentarios y su entusiasmo por los libros. Entre ellos estás vos y te decimos gracias. Y no es un gracias menor: es un gracias por leer, por dar tu tiempo a las obras literarias, por creer en las nuevas que vendrán. A veces pensamos que hay un aura, un brillo que nos empuja mágicamente, como un prodigio. Otras veces nos desalentamos porque nos gustaría poder hacer más. Elegimos una forma de hacerlo que nos permitiera compartir entre todos de qué se trata esto de leer bytes, en estos formatos singulares que son los eBooks. Desde acá, con el sol de invierno, cálido y compañero, deseamos que no se corte, y que no se corte el fulgor de la lectura. Saludos amigos.