Quédate con quien tararee tu canción preferida... aunque la odie
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Quédate con quien tararee tu canción preferida... aunque la odie
Sabes que es él cuando mantiene una velocidad constante en el coche para que puedas pintarte las uñas sin salirte.
Y vivir no lo es
Cuando te abandonas un tiempo, tienes que aprender de cero. Vivir no es como montar en bici, se olvida. Puede parecer que es instintivo, pero no es lo mismo sobrevivir que vivir. Y vivir no lo es.
Incluso bien
Me encoge el corazón ver cómo personas que se han roto, que han pasado un infierno, que están extremadamente mal, son capaces de hacer las cosas de una manera en las que nadie más podría hacerlo, hacerlas incluso bien.
Miedo
El miedo es especialista en aparecer cuando menos te lo esperas. De repente un día te levantas con él. O simplemente muestra su cara en un momento en el que te pilla con la guardia baja.
Y entonces tienes que entrar en una lucha continua con él. Debes vencerlo antes de que él se apodere de ti, porque de lo contrario se convertirá en pánico. El miedo es sano; el pánico es mortal.
Y esa sensación que te invade en cualquier momento, ya sea tan simple como el miedo a quedarse dormido el primer día en un trabajo nuevo o tan duro como el de perder a la persona amada.
Hay muchos miedos, pero todos y cada uno forman parte de lo que somos. El miedo a no ser felices, el de no hacer felices a las personas que queremos; el miedo a decepcionar a alguien o, lo que puede ser peor, a decepcionarnos a nosotros mismos.
El miedo de no hacer realidad nuestros sueños y el de despertar un día y darnos cuenta de que no hemos cumplido los deseos que teníamos años atrás. Miedo a sentir que la vida se te escapa entre los dedos y que no la estás aprovechando al máximo, siempre esperando a que pase el tiempo para poder hacer planes y cosas que, sin saber por qué, no dejamos de posponer.
Ese miedo a ir tan rápido sobre un monopatín que te bloquee y no te permita saborear del todo la adrenalina al pensar que no sabrás frenar y caerás; ese miedo a no decirle a la persona que te gusta lo que significa para ti por si te rechaza; ese miedo a no confesar a tus padres que ya no eres una niña.
No hay nada peor que dejar de hacer cosas, vivir momentos o experimentar sensaciones que hacerlo por ser tú mismo quien, con tus miedos, lo impidas. Deja el miedo atrás. Atrévete a vivir.
Si el hombre pierde fe en la humanidad, de qué sirve seguir adelante?
No dejes pasar ni un sólo día sin sonreír. Es la mejor cura del alma.
El tiempo. Pequeño duende que juega contigo a su antojo. Las horas se hacen eternas si el corazón duele; se vuelven segundos cuando ríe.