El técnico de los Lakers de las dos últimas temporadas, Mike D'Antoni, anunció ayer que deja el banquillo del equipo angelino desatando la alegría de la mayoría de sus aficionados (me incluyo). En caliente, sí, es una alegría darle portazo al probablemente peor entrenador en cuanto a resultados en la historia de la franquicia, pero una vez superada la euforia inicial, se merece D'Antoni ser el único culpable del fracaso de los de púrpura y oro? Quizás no. Quizás es la cabeza de turco, el chivo expiatorio, y hay que mirarlo con algo más de perspectiva. La realidad, es que todo el mundo esperaba mucho de los Lakers del 2012, pero a pesar de contar con 4 hall of famers, la verdad es que no contó con ninguno de ellos.
Dwight, jugó la temporada entera con problemas de hombro, de espalda, y sin entender el juego de equipo, problema que se puede imputar un 30% a la mala suerte (lesiones), 30% a mala adaptación del jugador, y 40% al técnico por no saber lidiar con la situación.
Pau, mermado y venido a menos tras el fiasco en playoffs de 2011 y la bronca pública en un tiempo muerto de Phil Jackson, acusó el mismo problema, falta de entendimiento con el sistema del entrenador, que se empeñó en hacerlo jugar como Nowitzki cuando la única característica común entre Gasol y Nowitzki es haber nacido en el mismo continente y medir más de 2,10. Gasol puede tirar 3-4 veces desde fuera de la zona por partido, pero no puede basar su juego en ello, y menos todavía jugar por fuera de la línea de tres, es demencial. Pau cerca del aro, y como recurso, puede salir y tirar alguna vez, pero no a la inversa (jugar por fuera, y de cuando en cuando, cerca). Para mí aquí lo de D'Antoni sí que tiene delito (además del bajón físico del catalán).
Kobe tuvo una temporada espectacular a nivel individual, fue una exhibición verlo jugar el año pasado, pero nadie lo recuerda por su maldito tendón de aquiles. Me recordó a los Lakers de 2005, cuando Kobe tiraba del carro él solo, porque la realidad es que estaba más solo que la una, la diferencia es que, en 2005 Kobe tenía unas piernas jóvenes y menos experiencia, era joven y tenía más hambre de récords anotadores que de títulos, porque se veía con 26 años y 3 anillos, el año pasado la historia debía ser otra, hambre de títulos porque su ventana está casi cerrada y los puntos que los anote Durant, porque ni tenía tiempo para lanzar tanto, ni estaba tan sólo como en 2005. Error de Kobe por hacerlo, y error de D'Antoni por no buscar otro sistema que no fuera Isolation jugada tras jugada.
Y por último Nash, el gran ausente. Ficharlo por los Lakers fue "una nueva esperanza", la fiebre amarilla, el showtime volvía al Staples, de hecho, D'Antoni se esperaba una "second round" con Nash, pero nunca lo tuvo. Por edad (cumple o cumplió este año 40 años) y por lesiones y falta de ritmo. Se esperaba volver a ver un buen base Laker que nunca llegó.
Los demás son para mear y no echar gota. Blake lesionado. Meeks seleccionando peor los tiros que el Barcelona el diseñador de las camisetas. Y Darius Morris jugando de titular. La tarea de D'Antoni, asumamoslo, no era fácil, vaya equipo había cogido el campeón.
Este año la línea fue la misma, o peor, porque Dwight se fue asqueado de L.A., Kobe no jugó en todo el año (no pienso contar los 6 partidos), Pau deambuló por la cancha, y Nick Young fue el gran fichaje de la franquicia. Vaya tela, un tío que se llama a sí mismo en Twitter "Swaggy P", que exhibe con la prepotencia y la soberbia de un gángster los atributos de Iggy Azalea y que celebra triples que aún no han entrado permitiéndose licencias que sólo se han ganado leyendas como Larry Bird.
En mi opinión, D'Antoni lo hizo mal, porque su sistema se basó en la inexistencia del sistema, la anarquía, ganar por talento, vamos a defender anotando de 3 y así no se gana nada. Así juega Golden State, y sí, es una pasada verlos, pero tirando de 3 ganas un partido, dos, tres, o una ronda de Playoffs, pero un anillo no lo gana nadie desde el perímetro, un anillo se gana bajando el culo en defensa y atacando con pizarra, no dejando que hagan lo que les de la gana a tus jugadores porque son talentosos, eso le salió bien en Phoenix porque Nash (el Nash MVP) estaba al mando, lo intentó en NYK con Carmelo (talento puro) y no duró dos telediarios, no entiendo porqué Buss pensó que aquí sería diferente. 30% mal equipo, 70% mal entrenador.
Ahora que D'Antoni se va, hace falta mucho más que un buen entrenador.