𝐋𝐀 𝐌𝐀𝐃𝐑𝐈𝐆𝐔𝐄𝐑𝐀 // @arthvrw
el sol había caído en el horizonte y la noche avanzaba con aparente pesadez, mientras la incertidumbre sobre los días siguientes se había instalado en su pecho sin remedio alguno. sabía que de daphne greengrass nadie se libraba tan fácil, cabestrillo que sostenía brazo derecho y contenía los pequeños hilos de sangre que se desprendían de la piel que seguía resistiéndose a sanar del todo, le daba la razón, sin embargo, prefería todo aquello a compartir el mismo espacio que su madre, donde sea que aquello fuera.
albus se había rehusado a apartarse de ella durante la dolorosa y desesperante travesía de aquel día, asegurandole que progenitora estaría retenida por el ministerio el tiempo suficiente como para alejarse, y sensación de cuidado contrastaba con la de james que la veía cada tanto con desdén y desconfianza, incluso cuando cuestiones acerca del traslado a una nueva ubicación significó un problema. lejos de la red flu, y la urgencia por arribar a un lugar seguro luego de escapar de san mungo, ginny weasley decidió que la manera más rápida de llegar a ubicación que seguía sin revelarsele (después de todo no era familia) era aparecerse allí, aunque dudas sobre la resistencia a los efectos de la aparición en albus y joanne aún seguía sobre la mesa, en especial luego de que la última experiencia había desprendido partes de la anatomía de la rubia sin remedio alguno.
harto de las vueltas, james tomó a lily e hizo el primer viaje alertando a quienes estaban en la madriguera, mientras albus y joanne viajaron con la pelirroja y tuvieron que tomarse unos segundos para recomponerse una vez los terrenos de la casa se asentaron bajo sus pies.
como si se tratara de una imagen que nunca en su vida creyó presenciar en primera persona, mirada se quedó prendada en la edificación que se alzaba frente a ella. ginny sonrió al notarlo y advirtió que se adelantaría para pedir a victoire que revisara heridas de la rubia, joanne negó, pero palabras no lograron abandonar sus labios y albus la convenció de no protestar demás, en especial si idea era no alertar a los abuelos weasley sobre lo que sucedía fuera de aquellos terrenos.
luces apagadas en pisos altos le revelaban que seguro era suficiente entrada la noche como para que la mayoría de quienes residían en el lugar estuviesen durmiendo, aunque pronto teddy lupin cruzaría el umbral de la entrada para recibirlos y probablemente lily ya se había encargado de avisar a todos sus primos que al fin estaba en casa.
lo siguiente le pareció tan surreal como estar parada en medio de aquel lugar. reconociendo por primera vez a arthur y molly weasley luchando contra la desconfianza que sus apellidos podían ocasionar y al mismo tiempo ofreciendo atención instantánea mientras ginny relataba hechos minuciosamente construidos para obviar explosiones, ataques en hogwarts, apariciones, y mortifagos buscando no perder a más miembros de sus filas. siente como si de pronto su marca pudiese estar al descubierto, pero sensación hormigueante revelaba que encantamiento permanecía ocultando aquel detalle sobre su piel. pronto victoire aparece y la rubia es sacada de la ecuación para ser llevada a la mesa de la cocina para recibir atenciones de la sanadora, liberándose un poco de la tensión que le provocaba estar rodeada de los adultos que la veían como si intentaran descifrar alguna intención oculta.
paseando mirada por los detalles a su alrededor, no puede evitar pensar en arthur y en su infancia, estando rodeada allí de lo que se suponía lo había rodeado cuando era un niño, y además también por las personas que se suponía eran parte de su familia y de las que él ya le había hablado en varias ocasiones. hay algo de desagrado alojado en su interior para muchos de ellos y las sensaciones negativas que habían provocado en el capitán durante toda su vida, sin embargo, inquietud vuelve a encenderse en su pecho ante la idea de que no había sabido nada más de arthur desde último encuentro en el castillo el día anterior a la llegada de los adultos, y justo está a punto de preguntarle a la mitad veela por él cuando toque en zona sensible la hace quejarse con fuerza regresando mirada a ella, antes de ser atraída por pasos que bajan las escaleras, aproximándose al lugar en que ellas estaban.