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Por favor explíquenme porque soy un duende.
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reycsa:
“¿kurt hummel? ¿eres tú?” frunce el ceño en una expresión que finge desconcierto por aquella información, y un par de risitas adornan las preguntas. gira el rostro para observar una vez más al muchacho y bufa con gracia. “mejor dejemos de hablar de mi tobillo, si lo ignoramos quizás no duela” menea la cabeza entre risas, y chasquea los dedos tan pronto percy termina su oración. “¡eso era lo que estaba esperando que dijeras!” exclama complacida, posando diestra en el hombro ajeno para sacudirlo levemente. “¿por qué me quejaría? me encanta la idea – serías como mi esclavo un ratito”
“¿Kurt Hummel? ¿En serio? Hay mejores personajes con los que compararme” había escuchado tantos desde que ser perdieron en medio de la nada que ya estaba un poco harto de las comparaciones, aunque eso era su culpa por no tener personalidad “Claro, porque el dolor es mental, ¿verdad?” o algo así decía su madre cuando no dejaba de chillar por un simple dolor de cabeza “Esclavo suena muy fuerte, ¿no crees? Siento que me vas a golpear con un látigo” se quejó, aunque una sonrisa apareció en su rostro. Se levantó lentamente, con miedo a caerse “Su transporte la espera” comentó bromista, agachándose un poco para que se pueda subir.
corasv:
Elevó ambas cejas al escucharle, no pudiendo evitar soltar una carcajada que trató de ocultar con la palma de su mano. “¿Hablas enserio? Jadyn tiene un carácter un poco exigente, pero… ¿Julia?” Le sorprendía, aunque claro, tampoco es que Cora se mordiera la lengua y no dudaba en responder a cualquiera, buscándose problemas aquí y allá. Pocas cosas le daban miedo a la italiana. “¡Baila conmigo, Percy!” Dibujó un puchero infantil, tratando de verse lo más triste del mundo para darle pena y que así aceptara. “Si no bailas conmigo me enfadaré y no te dirigiré la palabra.”
Se encogió de hombros, sin saber realmente qué decir “Julia será pequeña y amable pero estoy seguro que igualmente podría darme una patada” en realidad cualquier figura con un poco de autoridad lograba aterrarlo, pero eso no lo diría en voz alta “Cora, por favor” imitó el puchero, aunque lo ponía mal no hacer lo que la rubia le perdía “No es que no quiera bailar, simplemente tengo miedo de lastimarte. Realmente tengo dos pies izquierdos. Puedo pisarte y no solo se reirán de mi”
covrtncyba:
Sus párpados se echaron hacia abajo, persianas que ocultaban un brillo especial que debía tapar para no crear señales erróneas. Contrajo un ronroneo por su traquea, estirando sus dígitos para dar una singular caricia a los brazos del masculino. Qué cosas que hubiera terminando siendo más alto que ella, por unos centímetros, y ello le obligara a estar de puntillas para aspirar aquel aroma especial del ojiazul “No tienes que sentirte culpable, Per” susurró mientras fijaba su frente contra la de éste “¿Sí? Muy bien…” le dio un beso rápido antes de que el traje cayera y revelara una lencería para nada sutil. Sonrió de lado, mostrando las transparencias, sintiendo calor por el beso en su cuello “¿t–te gusta?”
sansaccrbin:
lo observó durante largos segundos para terminar negando con leves movimientos de cabeza. ‘no, todo lo contrario. claro que las apariencias engañan, pero no creo que lo hagan contigo’ replicó, bebiendo lo poco que quedaba en el vaso y colocándolo bruscamente sobre la mesa una vez estuvo vacío. ‘tranquilo, no voy a morirme… no tengo tanta suerte’ su intención fue hacer una broma, mas sus palabras sonaron bastantes sombrías. ‘si no vas a marcharte al menos bebe conmigo’
“Me alegra saber que tengo un rostro confiable” le dedicó una pequeña sonrisa, sin saber bien qué hacer. Ninguno de los dos estaba en su mejor estado, eso era obvio, pero aquello sólo lograba que se ponga aún más nervioso, sin saber que hacer “¿Qué?” fue lo único que logró salir de su boca, casi cayéndose al piso ante el comentario “Sansa, lo último que deberíamos hacer nosotros es seguir bebiendo. ¿Estás segura que te encuentras bien?”
ulcsses:
“Ese traje definitivamente dice Percy, perfecto” asintió sonriente, totalmente honesto. El menor lucía increíble y su personalidad le daba el toque perfecto, una mezcla armoniosa diría él. No podía decir lo mismo de sí mismo, sentía que no le podía llegar a su padre ni a los talones, pero era una forma de acercarse a él desde la desaparición. Soltó un suspiro, aún nostálgico. “Pues imagínate, unos quince centímetros más alto, ojos claros y pelirrojo. Un ser muy dulce…” comentó con las mejillas enrojecidas, progresivamente más notoria la reacción. Si había algo a lo que no se acostumbraba, era a los halagos repentinos que no le daban ni un segundo para prepararse. “Y-yo… ¿tú crees?” balbuceó, llevando las manos a su propio atuendo para acomodárselo. “Te refieres a buena persona… y todo eso, ¿verdad? no te rías, pero hace poco se me confesaron y no supe reaccionar. No quisiera perderte por lo mismo”
No era una persona soberbia, siendo aquella una característica que odiaba en las personas. Sin embargo, con su traje verde y su cabello peinado por primera vez en su vida, no podía evitar sentirse la estrella de la noche “Entonces tengo que imaginarte a ti pero un poco más alto, genial” sabía que su compañero estaba hablando de su padre pero aquella descripción encajaba perfectamente con él. Rara vez veía a las personas nerviosas en frente suyo, siendo el castaño el que normalmente se pasaba sus manos desesperadamente por su cuello mientras que su rostro imitaba el color de un tomate “Bueno, podemos incluir lo de buena persona también” no pudo evitar reír. No quería incomodarlo aún más pero la situación le daba demasiada gracia “Oh, no, no, no. No me estoy declarando ni nada. Tranquilo que no eres mi tipo”
america-willis:
“Lo es.” Por su parte no se encuentra tan confundida como su amigo, probablemente porque abrirse no le resulta fácil y hace tanto tiempo que nadie llega a gustarle de verdad (por el simple hecho de que ya no le daba espacio al amor en su vida) que actualmente ni siquiera lograría distinguir si está experimentando aquel tipo de sentimientos. Es muy buena dando consejos, pero cuando se trata de sus propias emociones… bueno, ahí es dónde se vuelve complicado. “No veo en qué estás basando tu seguridad, Percy. Deberías hablar con ellos, expresarles lo que te sucede dentro. Sé que da miedo y que temes que todo se arruine, pero si no lo haces el único afectado seguirás siendo tú y al final del día seguirás sufriendo de una forma u otra.” Si se queda callado tendrá que seguir tragando todo aquel sufrimiento y confusión. Si habla, tal vez el resultado no sea el que espera, o tal vez sí, de cualquier forma habrá saldado su deuda consigo mismo pues, en caso de que no sientan lo mismo puede seguir adelante y en caso de que sea correspondido su preocupación se desvanecerá. Sonríe cuando escucha que él tampoco se moverá de su lado. La tranquilidad que siente con saber que su amigo está allí para ella es mucha, siempre se sintió muy sola pero de alguna manera, desde que todo esto sucedió y sus caminos se cruzaron, ese sentimiento desapareció por completo. Asiente con la cabeza y acaricia el brazo del chico, ahora un poco más tranquila. No fue su intención alterarse ni mucho menos pero sabe de lo que es capaz Leonardo, si pudo hacer llorar a Birdie, una chica llena de energía y amor para dar, entonces no puede ser una buena persona en lo absoluto. “Ese ya será un problema para ti, que terminarás teniendo en vez de una lista, un pergamino.” Sería perjudicial para él, quien continuaría acumulando nombres y por ende más y más confusión. Por su parte tampoco sabría qué hacer, a fin de cuentas nunca se ha planteado que su amistad con Percy se elevara a otro punto, no porque el pensamiento le incomode, sino porque sabe que aquel vínculo va por otro lado y se desvía de cualquier romance. “Vaya, entiendo.” No esperaba tal confesión y al escucharla, se sorprende. También nota que es algo que lo lleva angustiando. Estira una mano para limpiar la lágrima que corre por la mejilla contraria. “No eres ningún tonto, eres un ser humano y te gusta tu mejor amigo.” Algo más normal de lo que piensa, simples amistades pueden evolucionar en sentimientos más fuerte, no es algo que ni él ni nadie pueda controlar realmente. “Pero, insisto, debes hablarlo con él, sacas demasiadas conclusiones apresuradas que solo te hacen daño.” Si continúa haciéndolo nunca sabrá la verdad y vivirá martirizado por la posibilidad de que algo suceda cuando en realidad solo está en su mente y Jesse nunca le ha confirmado nada. “Aquí me quedo.” Asegura esperando a su amigo en la puerta del baño, sin moverse de allí.
Cada vez sentía más ganas de explotar o de desaparecer con el resto el pueblo, lo que fuese más fácil. Jamás se había puesto a pensar sobre sus sentimientos de forma seria y ahora lo estaba haciendo en medio de una fiesta, completamente borracho y junto a una chica a la que a penas conocía pero que, de alguna manera, logró volverse su principal confidente. Su madre pudiese verlo creería que su hijo fue cambiado por algún clon con mejor personalidad y menos nervios “Estoy basando mi seguridad en hechos” ahora, si aquellos eran reales o productos de su imaginación, era otro tema. Fue bien clara la señal de su amigo al alejarse un poco de él durante el funeral. En cualquier otro momento se hubiesen abalanzado el uno sobre el otro, sin preocuparse por comentarios de los otros y las miradas extrañas. A una parte de él no le sorprendía la distancia, si total su amigo era más grande, más inteligente y mucho más sociable. Era cuestión de tiempo que se canse de él “No hablaré con ninguno de ellos, no. Prefiero seguir con toda esta duda dentro antes de perderlos” podía aceptar no ser el favorito o verlos con otras personas, pero jamás aceptaría que salgan de sus vidas completamente. Eran importantes en su vida y realmente no se veía feliz sin su presencia. Los problemas de conocerlos por tanto tiempo, supuso. La caricia contraria sirvió para calmar un poco los nervios que le daban sus problemas amorosos y Leonardo, que cada vez parecía ser más psicópata de lo que creía “Haré todo lo posible para que el pergamino desaparezca” no lo enorgullecía tener sentimientos por varias personas. La mayoría se conformaban con una pero él, en contra de la corriente, se encariñaba con cualquiera que le prestase un poco de atención. Cerró sus ojos al sentir el dedo contrario, un poco más tranquilo. No entendía qué acto de bien había hecho para que le rubia entre en su vida, probablemente jamás lo haría, mas estaba completamente agradecido “¿Lo dices en serio?” su voz baja, tratando de ignorar los recuerdos de aquel día donde se vio obligado a admitirlo y le habían dicho todo lo contrario “No puedo hablar con él. Realmente no quiero que se aleje de mi. Después de mi mamá y mi padrastro, Jesse es todo lo que tengo” no tenía muchos amigos y el resto de sus familiares cortaron toda comunicación en el mismo instante que él salió del útero. Trató de tardar el menor tiempo posible en el baño, chocando con algún que otro cesto de basura en el intento. Aprovechó para limpiarse el rostro y quitar todo rastro de sus lágrimas, regresado a la fiesta sonriente y listo para seguir con su noche “¿Y ahora que hacemos?”
¿Qué harías si encuentras a novia teniendo sexo con tu abuelo?
¿Por qué siguen recordándome que no tengo abuelos?
hawyee papu
¿te gustan las peras de courtney?
No sabía que Courtney tenía una verdulería.
yeehaw
¿Sabes como llama un vaquero a su hija? Ijaaaaaaaaaaa
entonces te gustan jesse y mimi, interesante
america-willis:
Da un pequeño apretón en el hombro de su amigo, puede sentir como su energía ha cambiado de un momento a otro, sin embargo no hace preguntas al respecto. Si algo ha aprendido a lo largo de los años es a hablar cuando amerita y a callar cuando resulta la mejor opción. Permite que el chico se tome su tiempo para procesar todas las palabras que acaba de escuchar, desde los consejos dados hasta la palabra experimentar, la cual claramente quedó grabada en su mente. Tras oír su siguiente reflexión, no tarda en tener un nuevo consejo en la punta de la lengua para darle. “En ese caso yo me fijaría en los pequeños detalles.” No le ha pedido opinión al respecto pero igual quiere dársela, nota que el tema lo está contrariando y no quiere que alguien que aprecia se sienta de esa forma. “Presta atención en la forma en la que te sientes cuando hay algún contacto físico, piensa si compartirías un futuro con esa persona, si te gustaría besarla, si el pensamiento de imaginarle con alguien más te provoca incomodidad o celos, busca indicios sobre cualquier emoción romántica que puedas estar sintiendo pero que ignoras.” A fin de cuentas el único que tiene la respuesta es su corazón, solo Percy puede llegar a la conclusión y por más que ella le vaya guiando el camino no puede transitarlo por él, no está dentro de su cuerpo. “¿Cómo sabes que no es mutuo? ¿Le has preguntado a esa persona o… a esas personas?” Está un poco confundida pues ya no sabe si hablan de alguien en particular o siguen barajando el escenario en que los dos individuos se batallan dentro de la cabeza del muchacho por su amor. Sea como sea, está allí para ayudar, para intentar que descubra qué es realmente lo que pasa en su interior. Hace una pequeña mueca tras oír su confesión, le sorprende que piense que ella se irá de su lado pues no tiene ningún plan de hacerlo. “Siempre estaré aquí contigo.” Afirma antes de acercarse al chico y depositar un beso sonoro en su mejilla, algo largo también, pero porque se trata de un beso realmente sentido, honesto, que demuestra todo el cariño que lleva acumulando por su persona a lo largo de estas semanas. Rueda los ojos tras escuchar a quién se refiere. “Ni siquiera me nombres a ese sujeto.” Dice entonces sintiéndose molesta con la sola imagen del chico en su mente. Él lastimó a su amiga y quién sabe que otros planes tiene entre manos. Si pudiese lo desterraría de West Ham, pero no está en su poder tomar decisiones tan importantes. “De verdad, mantente alejado de él, Percy, por favor.” Es más una súplica que una orden, si pudo llegar a Birdie entonces puede llegar a cualquier otra persona que ella adore y no podría soportar ver llorar a alguien más por la culpa de Leonardo. Suelta una pequeña risa tras oír sus palabras, obviamente él no es la ley y ella tampoco, pero no duda que está hablando de forma sincera. “Sé que me protegerás y yo te protegeré a ti, eres mi roca, mi persona, tendrían que pasarme por encima.” Pues no dudaría en ayudar al chico siempre que lo necesite y arriesgarse por él, de alguna extraña manera la conexión a la que han llegado es así de fuerte. “Jesse, lo has nombrado muchas veces, ¿es tu mejor amigo, no?” Pregunta curiosa pues no recuerda haber visto a aquel muchacho, solo de vista y muy pocas veces, sin embargo Percy siempre trae su nombre a la conversación, por ende asume que se trata de alguien importante. “Perfectamente ebrio.” Finaliza divertida y una vez que llegan al baño, suelta al chico. “Te espero aquí, como quedamos.”
No sabía por qué seguía haciendo preguntas. Cada vez que obtenía una respuesta le surgían mil y una dudas. Pequeños detalles, ¿qué eran pequeños detalles? Habían muchas cosas para considerar. Su memoria comenzó a trabajar, recordando momentos pero ninguno parecía relevante. O por lo menos no se le hacían importantes cuando tenía alcohol de más en su sistema y con suerte podía mantener una conversación decente con una amiga. De lo que si estaba seguro era de cómo se sintió cuando Jesse le dijo que él no era su persona favorita, a pesar de que se tratase de una simple broma, o de lo mucho que le molestaba ver a Mimi hablar con otras personas, por más de que no se encuentren juntos. Si había alguien a quien coronar como idiota del pueblo probablemente sea a él “Tener sentimientos es complicado” fue lo único que logró decir, listo para ahogarse en más ponche y olvidar todo lo hablado con la mayor. Cómo deseaba que su madre esté cerca y poder comentarle todas sus inseguridades. No estaría haciendo el ridículo en una fiesta si ella se encontrase cerca “¿Por qué sería mutuo? Una de esas personas parece no entender nada de lo que digo y estoy seguro que la otra me odia” no era nada confirmado, simplemente hechos que había asumido él sólo a medida que pasaban los días. Tenía razones para creerlo pero ninguna suficiente para confirmar sus hipótesis. Su mente jamás lo apoyó, llevándole la contra la mayoría de las veces y poniéndole ideas que quizás no eran reales. Se sonrojó ante el beso, cerrando sus ojos y sonriendo como nunca desde que la vio. No tendría suerte con las relaciones amorosas pero al menos logró encontrar una amiga en medio de sus crisis “Eso espero. Yo jamás te abandonaría” dice honesto, listo para pelar por ella si es necesario. Algunos dirán que es tonto dar todo por alguien a quien recién conocía, pero para él las pocas semanas junto a ella se sentían como años. Se tensó un poco ante la reacción contraria sobre Leonardo. Sabía que no era la persona favorita de nadie pero desconocía la cantidad de enemigos que mantenía. Tampoco hablaba mucho sobre el castaño como para saberlo “No me hará nada, tranquila. Y no es necesario que me lo digas, que evitarlo es mi principal talento” por más que él lo trate bien y muestre otra faceta suya cuando están juntos, le daba pánico. No podía entender cómo podía mostrarse abusivo con unos y completamente inocente con otros “No me digas tantas cosas lindas que terminarás dentro de la lista de personas” bromeó, porque en este caso sí podía diferenciar la admiración de algo más “Jesse es mi mejor amigo” confirmó imitando sus palabras, su sonrisa desapareciendo de a poco y su labio inferior comenzando a temblar “Y una de las personas” agregó, con una lágrima cayendo por su rostro y otra lista para seguirla. Sintió un enorme alivio al decirlo. Era algo que se llevaba guardando hace tiempo, con muchas personas que lo sabían pero que jamás le habían dicho nada. Una vez sola lo dijo en voz alta, casi a punta de pistola, y se arrepintió inmediatamente. Sin embargo, ahora no sintió presión ni nada similar, con su interior feliz al haberse quitado un gran peso de encima “Soy un tanto triste, ¿verdad? Me gusta mi mejor amigo que probablemente se sienta de forma distinta” no tenía ni una duda de que el sentimiento no era mutuo, de que él era el único que se sentía de tal manera “No te marches” gritó, casi desesperado, entrando al baño de una corrida, su vejiga aguantando cada vez menos.
covrtncyba:
No ofrecía salida, no al menos hasta que sus labios se encontrasen abultados de tanto besuquearse o que el contrario decidiera separarla como si reparase en un pecado capital. Pero no les unía vínculo de sangre, ni mucho menos. Cuando lanzó la cuestión casi creyó que la fuga sería inminente, por ello batió sus pestañas levemente sorprendida ante la negación. Sonrió por ese toque, ladeando el rostro “Porque— todavía somos algo” reparó, en el mismo timbre que usó. Suspiró por la caricia y le miró, bajando sus pestañas nuevamente, mordiendo su labio inferior. Finalmente bajó cada uno de los tirantes de su vestido, sin perder la vista de Percy “¿Quieres ver si llevo algo puesto debajo?”
Cerró sus ojos, como si aquella repentina oscuridad le darían la calma necesaria para poder superar aquel momento sin problema alguno. No era la primera vez que se encontraba en aquella situación pero aún así se sentía a punto de explotar. Sus manos, que parecían estar perdidas y no decidir un último destino, se encontraron en la cintura contraria y así evitar que se aleje “Mejor, así no siento tanta culpa” susurró cerca de su oreja y dejando un segundo beso en su piel, esta vez al borde de su frente. Sus orbes volvieron a concentrarse en el rostro de la fémina, brillando “Enséñame” sabía que en el futuro se iba a arrepentir pero decidió que se preocuparía por eso más tarde. Sus labios, que cada vez querían más y más, buscaron el cuello contrario a la espera de una respuesta por parte de ella.
douglvsb:
arquea sus labios en una mueca para luego reír ante la afirmación que hace su contrario. “hombre, ¿está todo bien?” le cuestiona, aunque podía apreciársele a simple vista en su mirada perdida alrededor de todo el salón que se encontraba un poco disperso a causa del alcohol. “¿quieres un vaso de agua? ¿o ir a comer algo?” desde que no bebía, usualmente se encargaba de la labor de asegurarse que los demás no entraran en un completo estado etílico; no tenía problema con ello, ya se había encargado de varios en su momento.
Dejó salir un resoplido, seguro de que en cualquier momento la muerte vendría a buscarlo. Debía haber escuchado mejor a Evan cuando le informó sobre las posibles consecuencias “Siento que un tractor me pasó por encima” respondió, cerrando sus ojos y soplando los mechones castaños que caían sobre su rostro “Quiero que se me pase el dolor de cabeza” agregó, moviendo su cuello y ahora apoyando su frente sobre la mesa, como si la superficie pudiera quitarle aquella sensación de encima.
nbddelilah:
“Si, tierno, dulce… ¿por?” Tal vez a los hombres les gustaba más la idea de ser machotes y no tiernos pero aquel muchacho era sencillamente una ternura. “Supongo que no es tu persona favorita… creo que esta intentando ser mejor persona.” O eso quería creer Delilah que sabia de sobra de las maldades que aquella rubia había cometido contra su mejor amigo Ulysses.
“No lo sé” sus ojos se quedaron sobre los de la castaña, más confundidos que nunca “Dejé de escuchar esa palabra cuando empecé la primaria” hasta su madre había dejado de llamarlo así, y eso que ella era la primera en dedicarle todos los adjetivos que existían “Si la ves dile que está haciendo un pésimo trabajo” rodó sus ojos, un tanto cansado de hablar sobre la rubia. No iba a pasar una de las pocas noches libres que tenía debatiendo si era o no buena persona “¿Has venido con alguien?” preguntó por pura curiosidad.