Cómo conocí de Mindfulness y porqué me enamoró?
Hoy quiero contarles, cómo empecé a conocer de Mindfulness (Atención Plena Intencional al momento Presente y con una total Aceptación) y porqué me capturó de inmediato hasta convertirse en un estilo de vida que ninguna teoría de psicología, ni ninguna herramienta me había brindado tantos beneficios en mis prácticas con pacientes, como en mi propia vida.
Hace unos 6 años me encontraba investigando de programas innovadores de psicología y navegando por varias páginas de programas en internet, me encontré con muchas investigaciones y artículos que rescataban los beneficios del mindfulness en la vida de las personas, entre muchos:
Mejora en habilidades cognitivas (memoria, intuición, concentración, toma de decisiones,etc) en habilidades vitales (autoconocimiento, autoconcontrol emocional, comunicación, empatía, inteligencia emocional,capacidad de escucha, etc) en salud ( reducción de ansiedad, del estrés, alivio en depresión, en dolores crónicos, fortalecimiento del sistema inmune, mejora del sueño, etc) en bienestar (aumento de autoestima y autoconfianza, mejora en las relaciones, en la satisfacción laboral, aumento de la creatividad, etc).
Así que llena de emoción y curiosidad, empecé a hacer varios cursos online y presenciales, hasta terminar haciendo certificaciones para hacerme instructora. Aprendí primero a cómo aplicarlo para mi propia vida antes de poder enseñarlo, y fue amor a primera vista!
Comencé a practicarlo a diario, ya que abarca muchas prácticas hermosas. Primero lo hacía por unos minutos- recuerdo que al principio yo me decía, "esto no va a funcionar, mi mente brinca por todos lados" "mi mente no se queda tranquila"...los minutos se me hacían una eternidad.
Aún así, me comprometí a seguir las prácticas diarias, y aunque a veces se me hacían difíciles, por alguna razón comencé a sentir cada día, una especie de mayor quietud interior y una "sed de mindfulness" al mismo tiempo.
De verdad que empecé a sentir que lo necesitaba, que no podía terminar el día sin hacerlo, me empezó a cautivar y se convirtió en una Práctica de Vida. Aunque a veces sentía que no tenía tiempo, la necesidad me llevaba a hacer el tiempo. Unos días menos minutos que otros, pero siempre hacía el espacio para practicar, aunque fuera antes de dormirme sentada en un rincón de mi habitación (con mi esposo viéndome al inicio muy extrañado!)
Continúe estudiando y practicándolo mucho y enseñándolo a clientas, estudiantesy niños. Cuando uno enseña algo, más aprende!
Nace así mi pasión por enseñarlo en todos los rincones que pudiera! He podido llevar el mensaje de las prácticas de Mindfulness a empresas con distintos profesionales de diversas áreas, a escuelas con estudiantes y docentes, a mis clientas, y a mi propia familia!
Y qué es lo que tanto Mindfulness logró en mí?
Empecé a observarme de una manera en la que nunca lo había hecho. Observando mis emociones, mis pensamientos, las sensaciones de mi cuerpo, en el momento presente y sin juzgarme, sin criticar lo que veía, acallando cada vez más esa voz crítica interna que a veces me quería aniquilar, aceptando simplemente esas experiencias que surgen en el único momento que tenemos garantizado: el aquí y ahora.
Poco a poco empecé a tener una calma y una serenidad que me permitían estar más tiempo en las prácticas y que más bien no quería terminarlas. Además, empecé a trasladar esta conciencia presente a actividades cotidianas de mi día a día: apreciando más las cosas simples pero bellas que antes pasaban por desapercibidas o que no me detenía a contemplarlas (la habilidad de contemplación tan importante que desarrollemos!), saboreando más los momentos de mi vida presente, los alimentos con todos mis sentidos, el agua al bañarme, el momento de lavarme los dientes, de caminar con atención plena, de escuchar más atentamente a los demás, de apreciar inmensamente el poder del silencio, de poder comprender aún más las emociones propias y las de otras personas, en fin, con más presencia que nunca.
Lo mejor: comencé a escuchar mejor aún a Dios, mi Guía Interior, pues cuando oro yo le hablo, pero cuando medito Lo escucho.
Y como mamá, que me sucedió con Mindfulness?
Es una experiencia que hay que vivirla para entenderla, pero puedo resumirla en una transformación o evolución de la conciencia acerca de la crianza de los hijos: donde empecé a entender que cada momento presente con ellos, es el único que tengo para aprovecharlo en su máxima potencia y empecé a experimentar esos momentos verdaderamente.
No me refiero a que todo se vuelve color rosa, no, los retos continúan, porque ellos son personitas creciendo y aprendiendo cada día y nosotras como mamás también, y nos seguimos equivocando y enojando, estresando!, pero hay algo nuevo que surge y es ese darme cuenta en el momento de mi experiencia interior con lo que sucede y volver rápido a la calma y actuar desde el Amor, no desde el temor.
Surge un espacio para observarme, observar mis emociones, pensamientos y sensaciones, que me permite dar una respuesta o una acción desde una conciencia diferente y de pronto aparece una magia, una sabiduría en tu interior que te hace ver las cosas desde otra perspectiva y empezás a ver esos retos que tus hijos te plantean, como momentos claves para acceder a esa sabiduría.
Es un proceso que hay que aprender, es como un músculo que hay que entrenar, porque se trata de practicar y practicar distintos ejercicios con tu mente, pero una vez que Mindfulness entra a tu vida, hay algo que evoluciona y se da un paso a ver la vida y a vivirla de otra manera, desde una auténtica presencia y receptividad.
Además, es realmente un camino a la autocompasión, al perdón y a la compasión y conexión con tus hijos y con las personas en general. Está muy lejos de ser una práctica individualista, sino que te lleva a estar aún más conectada y comprometida con las necesidades de otros! Esta es mi parte favorita!
Hay cambios que empezás a vivir en tu propio Ser y Ser Mamá que ningún libro o manual de técnicas te van a dar, si no hay primero una real conexión con tu interior y con tu sabiduría. Mindfulness te permite accesar a esa conciencia que te conectará con tu alma y tu mente de una forma que te hará ser una mamá más presente y una mujer más plena.
Además, tu poder de escucha de Dios- Guía Superior se intensifica en los momentos más necesarios de tu maternidad.
Hay muchas teorías de disciplina y de manejo en estilos de crianza, que van y vienen, pero NUESTRA PRESENCIA Y CONEXIÓN siempre va a ser lo primordial, antes de cualquier estrategia que queramos aplicar.
Si deseás conocer más acerca de cómo integrar Mindfulness a tu vida de Mamá, conversemos y te explico con más detalle los contenidos del programa en modalidad online o presencial- como te quede más cómodo!