Sólo quedan 4 asignaturas para acabar la 2V. El tiempo pasa muy rápido y eso me alegra. La preparación no está siendo como yo me la imaginaba, sobre todo porque no ando tan agobiada como pensaba. Es verdad que esto requiere trabajo diario, sentarse y estudiar, hacer preguntas, ver vídeos, ver clases. Es lo suficientemente variado todo como para que no se me haga muy pesado.
A veces me pregunto si lo estoy haciendo bien, porque en la universidad me estresaba muchísimo más en época de exámenes. Intento justificarlo con que esto es una maratón muy muy larga y que sería imposible mantener el ritmo del mes de exámenes durante 8 meses. Ya vendrá momento de agobiarse con todo más adelante.
Esta semana he quedado con una de mis mejores amigas que se fue a Oviedo a hacer la preparación, y ha sido muy bittersweet todo. Será porque estoy sentimental pero la he echado muchísimo de menos. Con ella, han vuelto los recuerdos de una vida pasada, una época precovid, dónde íbamos a prácticas, teníamos nuestros dramas, fiestas, estaba rodeada de amigxs, y me sentía muy feliz.
Ahora no soy feliz. Hay momentos de felicidad, como esta semana cuando me abrazó como si no me fuera a dejar ir nunca. Algunos domingos cuando veo a mis amigas, es como volver un rato a la vida de antes.
Vivo de los recuerdos del pasado y la esperanza de un futuro aún mejor.