Send me "♥" to see how my muse reacts when your muse suddenly kisses them.
La sensación de sentir los labios de alguien sobre los tuyos siempre va a ser algo maravilloso, sobretodo si estás besando a la persona que te gusta que hace que se vuelva 1000 veces mejor.
Ahora veremos las experiencias de estas señoritas y sus parejas.
Para Mireia, besar a su chico siempre sería algo lindo y tierno. Si, Miguelángel no será el chico más tranquilo del mundo y su lado juguetón a veces lo metía en líos, pero no lo cambiaría por nada del mundo.
Con Aqua era algo muy similar. La calidez de los labios de su pareja Yi era algo de lo que nunca se cansaría, y se alegraba de su camino y el de la nación se cruzaran.
Sus besos con Donatello siempre eran cortos y dulces, pero por esa razón se besaban en masa y se llenaban de mimos. No podía ser de otra manera, era imposible.
Los besos para Kaoru le siguen pareciendo algo tan extraño y anormal, pese a que ha compartido unos cuantos con Leonardo y estos han sido pequeños y dulces, nada del otro mundo. Y todo porque ella se lo pidió, porque no se acostumbra a estas demostraciones de afecto. Pero estos besos pequeños... le parecen más especiales, y le gusta de esa manera.
Pese a ser fantasmas, y pese a que Billy es como es, los besos que comparten son más que nada lindos y largos, raras veces se vuelven calientes y ardientes. Pero incluso con esos Virginia los disfruta mucho, pues Billy la hace sentirse viva... Viva y feliz.
Usualmente suelen ser besos sorpresa, ya sea de su parte o de Raphael... aunque generalmente ella da el primer paso. Pero cuando Raph la sorprender al unir sus labios, se siente en la novena nube y como si volara.
¡Siempre es tomada por sorpresa a la hora de cualquier demostración de cariño que no se haya pasado por la mente hacer con Etihw! Sobretodo con los besos, y eso la avergüenza mucho. Pero al final siempre terminará correspondiendo. Pero al terminar pondrá cara de enojada y le dirá ‘¡No vuelvas a tomarme por sorpresa, idiota!’
Y por último, con Yosafire, Emalf a veces le da señales de querer besarla y otras solo la toma por sorpresa. Es más de lo último y, aunque al principio le molestaba, ahora ya no tanto y le devuelve el gesto.