El joven fantasma mostró una sonrisa tierna al ver que la chica le abrazaba. Una sonrisa que raras veces mostraba, y menos en frente de alguien, pero ella no lo estaba mirando para contemplar esa sonrisa. No dudó en corresponder a ese abrazo. Aunque su tono de voz volvía a sonar del típico Billy.
- Lo sé, sé que has echado de menos mi presencia. Si es que soy demasiado genial~ - Contestó mientras se separaba del abrazo, y respondió a lo primero que ella le había preguntado. - Pueeeeeeees un día me levanté pensando que mi no vida era muy monótona, y decidí irme de viaje. Fin~
“Me di cuenta.” ¿Él simplemente decidió irse? ¿Así no más? “¿Y sin avisar...?”
“Es que... me preocupaste. También a Spencer.” Porque no quería ser demasiado obvia. “Y por los primeros días no sabía si ir a buscarte o esperar, al final no hice lo primero y me quedé leyendo libros...” Abrazándose a si misma se alejó y volvió a sentarse en el sofá donde se encontraba hace unos minutos, había un libro abierto en el suelo.











