Modatima, la lucha medioambiental por la democratización de la política
En el contexto del reñido proceso constituyente que se avecina, los poderes fácticos buscan mantener sus privilegios, atrincherados en todas las esferas de influencia del sistema neoliberal.
En el actual trance histórico, la Ciudadanía y las Organizaciones Sociales, se ven enfrentadas a la voluntariamente sorda, cavernaria y minoritaria élite, que nuevamente hace gala de su brutalidad, en defensa de la ilegítima y autoritaria constitución que sustenta su abusivo estilo de vida.
Como bien reza la letra de “Somos Sur”, de la cantautora nacional Ana Tijoux, las ideas sólo pueden levantarnos. Es lo que ha ocurrido con la parte mayoritaria de la población chilena, destinataria de los perjuicios de este modelo antihumano y perverso, que tras largos años de individualismo e indolencia, finalmente se ha levantado en pleno para decir basta.
En pos de cumplir el objetivo de liberar a Chile de la cárcel neoliberal autoritaria, las agrupaciones sociales buscan adherentes y apoyos para democratizar la política, actividad que en vez de perseguir el bien común para todos los habitantes de nuestro país, se ha convertido en subalterno del poder económico en la defensa de sucios intereses.
Modatima, Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y la Protección del Medio Ambiente, es una de dichas organizaciones. Desde su nacimiento en 2010, ha buscado visibilizar el problema del agua, convocando de esta forma a todos quienes están dispuestos a luchar por su recuperación en favor de las comunidades del país, legítimas dueñas de ríos, lagos, vertientes y glaciares.
La agrupación realizó el pasado domingo 5 de enero, el exitoso conversatorio “Recuperemos el Agua, la Vida y el Territorio”, que pese al calor de aquella tarde, tuvo una gran acogida.
A la cita ciudadana, que se desarrolló en el foro de la Universidad de Concepción, asistieron más de 500 personas, cuya presencia puso nuevamente de manifiesto el anhelo ciudadano de que este recurso vital vuelva a ser un bien de uso público, no una mercancía sujeta a la especulación.
El evento congregó a diversas organizaciones territoriales de defensa del agua, voceros de relevancia internacional del movimiento y ciudadanos de diversos puntos del Gran Concepción, para compartir experiencias obtenidas en la defensa del vital elemento a lo largo del país.
La actividad comenzó con las intervenciones de representantes de diversos territorios, quienes dieron a conocer sus visiones acerca de las múltiples luchas locales, entregando desde lo particular una nueva perspectiva, que refleja el alcance general del saqueo privado del agua en nuestro país.
La banda musical “Mestizo” amenizó la jornada, para luego dar paso a las exposiciones principales, a cargo de Lorena Donaire, Integrante y Vocera de Mujeres Modatima, Rodrigo Mundaca, Vocero Nacional de la organización y Alberto Curamil, Lonko, Galardonado con el Premio Ambiental Goldman e Integrante de la Asociación Territorial Mapuche.
En la Ocasión, Rodrigo Mundaca, Vocero Nacional del movimiento, se refirió al proceso constituyente que inicia, evaluando que es lo que falta para que sea realmente representativo de los intereses mayoritarios de la población.
El luchador ambiental señaló que “sin duda después del 15 de noviembre hay una lectura del periodo que es completamente distinta, a propósito del acuerdo por la paz y la nueva constitución, un pacto elaborado por los partidos con representación parlamentaria, sin participación del Movimiento Social. Ese acuerdo carece de algunos elementos que hoy están en disputa, en discusión, que tienen que ver con Plurinacionalidad, Paridad de Género y con la elaboración de un mecanismo democrático, que permita la participación de los Independientes que no estamos vinculados a partido alguno, en la construcción de una nueva constitución a partir de una hoja en blanco, y sin tener que pedirles permiso a éstas tiendas”.
El dirigente explicó que, contrariamente a lo que se ha dicho, respecto a que el cambio constitucional no soluciona los problemas, la lucha por el líquido vital está directamente vinculada con dicha modificación, “toda vez que es precisamente la constitución política del 80 donde se encuentra consagrada la propiedad privada de las aguas, estableciendo a reglón seguido el código de aguas del 81, un dispositivo teórico e institucional que permitió la separación del agua del dominio de la tierra, dando origen al mercado del agua”.
Ésta, señaló el Vocero, “se encuentra secuestrada por el modelo de despojo que existe en Chile, secuestrada por la megaminería química a cielo abierto, secuestrada por el agronegocio, por las hidroeléctricas y las forestales. En nuestro territorio propio, en la provincia de Petorca se suceden todas las semanas movilizaciones, denunciando al agronegocio como responsable de la privación de agua que sufre nuestra gente”.
Debido a su rol como defensor ambiental, Mundaca ha tenido que afrontar distintos costos personales y laborales, además de cobardes amenazas anónimas, incluso de muerte, para intentar acallarlo. Sin embargo es precisamente este compromiso con la causa, lo que le ha permitido ser uno de los símbolos de esta lucha, y recorrer el país a todo su largo y ancho.
Gracias a ésto, ha adquirido una visión más consolidada de la situación nacional, en relación con el descontento que existe respecto a este modelo especulativo, que arrebata a las personas su legítimo derecho de acceder al vital elemento, en favor de grandes intereses económicos.
“Cuando uno camina el país desde la región de Valparaíso hasta la de Arica y Parinacota, desde la Sexta región hasta Magallanes, probablemente la demanda más importante, y que está ampliamente instalada en toda la sociedad mestiza y también en los pueblos indígenas, es recuperar el agua para nuestras comunidades. Es una de las demandas que hay que instalar con mucha fuerza y coraje, porque también las dos derechas van a instalar a sus representantes como constituyentes, para que defiendan el modelo hídrico privado”.
En este sentido, el activista destacó la relevancia de continuar el debate y la lucha por el agua en los territorios, en el marco de la elaboración de una nueva constitución, mediante el despliegue de inteligencia y tácticas flexibles. “Creo que es importante seguir trabajando en la interpelación teórica por la recuperación, pero también en términos prácticos seguir manteniendo la movilización popular, porque finalmente no va a ser la institucionalidad la que va a resolver este problema. El Pueblo pobre y sencillo entiende la necesidad de seguir protagonizando esta batalla, hoy muchos se encuentran movilizados en pos de este objetivo, serán ellos quienes recuperarán el agua para nuestra gente”.
Según señaló, “Sabemos que elaborar una nueva constitución no resuelve los problemas locales. Una cosa es la formulacion de una nueva norma jurídica que ponga en el centro de la discusión la recuperación del agua, sin embargo también es fundamental que la movilización y la organización de las comunidades sean permanentes, en cuanto se esté elaborando esta nueva norma. Hoy estamos batallando en todos los territorios, con iniciativas y actividades como la que se está desarrollando aquí en la Universidad de Concepción, un espacio liberado, porque para nosotros es fundamental seguir sumando mentes y ganando corazones para la causa del agua”.
Para Alberto Curamil, lonko del lof Radalko, comunidad Pancho Curamil, y parte de la Alianza Territorial Mapuche, la instancia es una oportunidad para compartir las experiencias que ha vivido durante el último tiempo.
El líder mapuche, recientemente liberado de la cárcel, tras pasar un año de reclusión a causa de falsas acusaciones en su contra, subrayó la importancia de saber contra quien nos enfrentamos, como un primer paso para organizar la lucha. “Creo que para poder lograr una articulación primero tenemos que identificar a nuestro enemigo, para no confundirnos, porque dentro de un movimiento pueden existir muchos grupos, Nosotros muchas veces hablamos de trincheras. Independientemente de donde estemos organizados o ubicados para poder luchar, creo que el objetivo es ir en contra del sistema capitalista, en contra del sistema neoliberal, que hoy tiene a muchos territorios bajo amenaza, en el norte y el sur están haciendo desaparecer a nuestra gente, de los lugares en donde por años existieron, vivieron, subsistieron".
El Premio Ambiental Goldman (también conocido como Nobel Verde) de 2019, por su rol en la defensa del territorio y el agua frente a grandes proyectos hidroeléctricos, señaló que "ésto está ocurriendo porque esas empresas que secaron el norte y el centro de chile, hoy se están trasladando al sur. Las forestales llevan más de 30 años produciendo acá en el Wallmapu, esas empresas son uno de los enemigos principales que nosotros tenemos hoy, porque lo que hacen afecta a todo lo que significa el ecosistema, el agua y el aire. Para Nosotros ese es un tema muy preocupante, y por supuesto tenemos que considerar y sumar fuerzas, organizando a nuestra gente y si es necesario ir a fortalecer otros territorios, Creo que para la vida esto es importante".
Desde el punto de vista de Curamil, Chile despertó de su letargo, para visualizar con claridad a ese enemigo común. "Hoy la sociedad chilena, la población chilena, se dió cuenta o tal vez ya se daba cuenta desde mucho tiempo antes de lo que estaba ocurriendo, pero hoy se puso de pie para luchar contra este sistema neoliberal, este sistema que gobierna hoy a Chile. Ni siquiera los presidentes, ni siquiera los políticos son quienes gobiernan hoy, sino que son las empresas, los intereses económicos. En ese sentido, si hoy el pueblo chileno se ha puesto de pie para luchar contra este sistema, nos parece muy relevante. Sin embargo toda lucha tiene consecuencias, lo que ha significado hoy que muchos compañeros enfrentan procesos judiciales por que han salido a la calle para alzar su voz, que muchos hermanos hoy han sido encarcelados, y también que muchos están heridos por la agresión policial, y no solo por golpes de puño o patadas, sino que por armas de fuego que han sido disparadas por parte de la institución de carabineros". No obstante los costos, para Curamil resulta fundamental que la movilización social derive en articulación del movimiento, para que de esta forma las personas tomemos el papel central que nos corresponde, tanto en la generación de una agenda social, como en la toma de decisiones. “Yo creo que hay que organizarse, y creo que uno de los objetivos hoy tiene que ver con el cambio constitucional, y en ese sentido hay que trabajar, pero es el pueblo el que debe hacer los cambios y no los partidos políticos”.
Las palabras de estos representantes sociales, se vieron refrendadas de inmediato, durante la semana que comenzaba. El martes 7 de enero, el Senado rechazó el proyecto de reforma constitucional, que consagraba el agua como bien de uso público, siendo el proceso constituyente la única opción de reponer esta necesaria reforma, para que el consumo humano sea la prioridad y pueda garantizarse por sobre usos con voraces ánimos de lucro.
Muy llamativa fue la participación en este sufragio de los senadores Juan Antonio Coloma (UDI), Manuel José Ossandón (RN), Alejandro García Huidobro (UDI), y Juan Enrique Castro (RN), todos vinculados directa o indirectamente con derechos de agua. Al votar el rechazo, estos representantes del beneficio propio, no consideraron que el evidente conflicto de interés fuese relevante a la hora de decidir en la materia, y por lo tanto no se abstuvieron como hubiese sido esperable.
Sumamente vistosa fue también la distribución de la votación, cuyo resultado favoreció a la minoría de 12 votos en contra (4 de ellos las partes interesadas anteriormente nombradas), mientras que la opción mayoritaria con 24 votos a favor, resultó perdedora. La “curiosa” forma en que opera la democracia a la chilena, en que un tercio (1/3) es más que dos tercios (2/3), ha encendido las alarmas en vistas del proceso constituyente, dejando de manifiesto la imperativa necesidad de que una eventual convención constitucional, tenga una distribución pluralista distinta de la que existe en el congreso.
Mientras la agenda represiva del indignante gobierno de piñera avanza en forma directa, la reforma que permite garantizar participación de independientes, pueblos originarios y paridad de género, pasará en marzo a comisión mixta en el congreso. Es decir, aún no se encuentra asegurada.
Paralelamente, la reforma que busca defender “insfraestructura crítica”, con personal de FFAA, sin necesidad de aprobación parlamentaria, a discreción presidencial y eximiendo a militares de responsabilidad, se aprobó sin que quede claro que infraestructura se considera como tal. ¿Estarán los embalses, que el presidente y su ministro de agricultura (quien posee cuantiosos derechos de agua) pretendieron eximir del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), en dicha categoría?
En relación con todos los puntos anteriores, y pese a todos los efectos negativos derivados de la pésima conducción, la detención ciudadana de remates de derechos de agua de ríos y esteros en la región de Ñuble, muchos de los cuales están reconocidos por UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) como reserva de la biósfera, fue un acontecimiento muy positivo y relevante.
Los remates, programados entre 13 y 22 de enero, fueron frustrados gracias a una multitudinaria movilización, demostrando nuevamente que la articulación social es la forma que tenemos para interpelar a las autoridades, y luchar por un país más justo, aún cuando se resistan al cambio del inhumano neoliberalismo, aún cuando no nos quieran escuchar.