Droogte
Título: “Droogte” Autor: Ralf Mohren Año: 2020 País: Países Bajos Idioma: neerlandés
Ralf Mohren es, en sus propias palabras, alcohólico. Pero, a diferencia de Charles Bukowski, Mohren dejó de beber hace casi 15 años. Su libro anterior, Tonic, es una novela basada en su propia vida, en la que cuenta cómo llegó a ser alcohólico. En Droogte (Sequedad), Mohren narra ya en primera persona, sin ponerle un nombre diferente a su personaje, y cuenta cómo es su vida actual, lejos del alcohol. El relato empieza entre septiembre y diciembre de 2018, y termina en marzo de 2020, durante su cumpleaños número 50.
El hilo conductor del libro es la relación de Mohren con su familia. Por un lado, lo mucho que admira y aprecia a sus hijos, y cuánto disfruta de verlos crecer, sin buscar nada más allá del día a día. Por otro lado, el desgaste que tiene su relación con su esposa, a raíz de ciertas cosas que él hizo durante el período en el que bebía. Hacia el final del libro, sabemos que Mohren vive con su familia, y que funcionan, pero que esencialmente está separado de su esposa. Ambos suelen tener citas con otras personas.
El libro nunca habla de qué eran las cosas que él hacía cuando bebía que tanto daño le hacían a su esposa. No tenemos ninguna razón para creer que él fuera violento, porque de hecho da a entender que él era un borracho más bien introspectivo. La única pista que tenemos es que su esposa dice que se sentía abandonada. Sí sabemos qué tipo de cosas lo afectaban a él cuando bebía. Por ejemplo, las cosas que decía y luego no recordaba; las clases que no podía enseñar bien por culpa de la resaca.
Al contrario de lo que yo esperaba, queda claro desde un principio que el libro no se trata de lo linda que es la vida sin alcohol. Al contrario, lo que el autor quiere expresar es cómo siguen los mismos problemas, las mismas dudas, las mismas angustias. Ciertamente él prefiere no beber, y está contento de no hacerlo. Pero, al mismo tiempo, eso deja lugar a que se vea toda la ansiedad que tiene ante la vida, sus inseguridades, sus problemas de pareja. En ese sentido, este libro es muy agradable, porque no vende una receta para el éxito.
Lo malo es que el libro es un poco largo. Algunos de los mini-capítulos parecen estar desconectados del hilo central, aunque seguro no lo estén, si le preguntamos a Mohren. Y los temas familiares se vuelven un poco repetitivos, ya que hace las mismas reflexiones varias veces, sobre su pareja y sobre sus hijos.
Personalmente, para mí fue lindo que, como el autor estudió en Utrecht, varias de las escenas transcurren ahí, y me pareció interesante leer relatos de un autor en un libro publicado sobre los lugares que yo atravieso todos los días.
















