(...) No somos más que lo que busca ser mirado y comprendido por nosotros: este paisaje horizontal, el árbol y las piedras mojadas, las huellas en el barro y la neblina que no nos deja ver. No somos lo que somos porque sí. Y hasta somos también lo que no vemos: aquello que pintamos muchas veces sin saber cómo es, cómo será mañana, después de la tormenta.
Vicente Valero


















