Protograph @gabitasthor
Esta bella planta super delicada, la trajimos de un viaje a México. Se adaptó perfectamenete a nuestro clima en Argentina realmente es bellisima. Su aroma es super suave, no tiene una palabra para definirlo, pero en el fondo nos deja como un aroma a miel.. . bella bella!!
La Plumeria rubra, dice la leyenda, nació cuando el sol besó por primera vez a la tierra con verdadera intención. De ese encuentro sagrado surgió una planta delicada y eterna, creada para recordarle al mundo que la elegancia no necesita exceso, solo verdad. Su presencia es suave, casi etérea, y aun así imposible de ignorar: una obra viva de refinamiento natural.
En ella habitan tres almas de color, cada una contando un capítulo distinto de la misma historia. El fucsia vibrante, profundo y sedoso, late como un corazón despierto: es la pasión refinada, la emoción intensa envuelta en gracia, el amor que se expresa sin ruido pero deja huella. Sus pétalos sostienen las gotas de lluvia como pequeñas gemas, revelando fuerza dentro de la delicadeza. El rosa suave, acariciado por la luz, es la ternura hecha flor: habla de afecto sincero, de promesas susurradas al viento, de una belleza romántica que florece con naturalidad y calma. Es el color de la dulzura consciente, del amor que permanece. Y el amarillo dorado, cálido y luminoso, guarda el secreto del sol: alegría, abundancia y renacimiento. Sus pétalos parecen irradiar luz propia, como si cada flor fuera un amanecer detenido en el tiempo, abrazado por hojas verdes y generosas.
Su aroma, sutil y envolvente, flota como un recuerdo feliz que no sabemos de dónde viene, pero reconocemos de inmediato. El tronco firme sostiene la flor con humildad, recordándonos que lo fino no es frágil, y que la verdadera elegancia nace de la quietud.











