Yo, que habría trepado por la escalera de tus días. Tú, que tiraste al vacío la vida que perdimos. Tú y yo, dos desconocidos.

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Poland
seen from United States
seen from Russia
seen from United States
seen from Poland

seen from United States

seen from United States

seen from Indonesia

seen from United States

seen from United States
seen from Israel
seen from Israel
seen from China
seen from Germany

seen from Malaysia
seen from United States

seen from United States
Yo, que habría trepado por la escalera de tus días. Tú, que tiraste al vacío la vida que perdimos. Tú y yo, dos desconocidos.
Olvidé decirte que te olvides del tiempo
Hola, me llamo Sonia y quiero contarte algo. Habrás oído muchas veces aquello de “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, así que te pido que lo lleves a cabo. Porque el mañana no es otra cosa que un futuro aunque no sé si simple, perifrástico o perfecto. Ojalá que llegado el caso sea éste último. Mañana y futuro, dos palabras, seis letras y un mismo significado; incierto. Te cambio esas cartas por otras dos; tiempo y actuar. Unas son pasividad, las otras, movimiento. Confieso que por no haber sabido jugar bien la partida, perdí muchas veces y es que poner a prueba el destino, vicia. También es por ver envejecer mi calendario, pero cada vez más, intento dejarme menos cosas para luego, porque el resultado de los saldos es un déficit enorme imposible de compensar.
Quiero decirte que desde hace un mes tengo una nueva amiga. Se llama Malena y me cautivaron sus apellidos: Olvidé decirte quiero. Me dirás que soy una confiada en estos tiempos que corren, pero qué iba a hacer si su hermana Candela forma parte de mi vida desde hace dos años y su madre, Mónica Carrillo, hace que muchas noches leer un microcuento sane el alma antes de ir a dormir.
Malena conmueve cuando explica que sufrió un grave accidente de tráfico y gracias a ello se encontró a sí misma, se dio cuenta de sus errores y aciertos, de sus sentimientos y de no querer malgastar las ocasiones. Es una chica sensible, muy de su gente, transparente, pero que no posee el as de corazones y de darlo todo y tanto vaciarse acaba rompiéndose hasta tener que recomponerse a trocitos, buscando la pieza exacta para cada rompecabezas, llenando esos espacios en blanco que ya no volverán.
Su historia está llena de optimismo y amor por la vida, de hojas de ternura que se van deshojando como el otoño y por momentos te congelan la respiración viéndote descrita en muchas situaciones hasta que consigue su propósito; hacerte replantear tu vida; hacia donde seguir llevando el guión, sobre qué sostener cada uno de los capítulos. Si Candela trajo luz para encontrar la propia en un abril lluvioso, ella lo ha hecho con su optimismo parar borrar los fantasmas que distraen de lo verdaderamente importante. Así que cuando quieras te invito a que la conozcas. Puede que te haga ver el resultado de una ecuación o la respuesta a una pregunta.
Aunque ya deberíamos ser lo suficientemente conscientes para saber aprovechar el ahora, ese sorbo de café, la velocidad de un parpadeo, el descanso de un suspiro, el calor de un abrazo, la sinceridad de un te quiero o un beso interminable, esos gestos que no deben pasar a un segundo plano porque son los ingredientes de nuestra esencia, que alivian al decirlos o hacerlos y sanan al recibirlos. Desempolvar las palabras que nos guardamos y olvidamos por no decir ni usar: gracias, perdón y te quiero. El auténtico triángulo de las Bermudas.
Y es que el tiempo, la música que mueve nuestra vida a su antojo, no se puede parar ni rebobinar, es algo tan intangible como intentar atrapar la arena con nuestras manos sin que caiga. Así que no esperes a que te suceda como Malena y ver agotarse tu reloj para hacer aquello que llevas dentro y no te atreves. Coge la lista que guardas de cosas pendientes, quítale las dobleces y antes de que la tinta las borre, llévalas a cabo, porque no hay peor sensación que la de no hacer algo que se desea y que el resquemor se tatúe.
Porque la vida, va y viene, pero de sentir. Salta por encima de los días, haz todo eso y más ya y no mires atrás que tu enemigo acecha porque… olvidé decirte que te olvides del tiempo.
"Quería decirte algo, no sé si debo ¿recuerdas aquel día? Pues desde ese día" #microcuentos #LaLuzDeCandela #MonicaCarrillo
Gracias a que un día me rompiste aprendí a remendarme Gracias a esas costuras encontré mis cicatrices
Monica carrillo
"El enamoramiento no deja de ser una enajenación mental transitoria al fin y al cabo"
Mónica Carrillo
El tiempo, todo, locura.