No entiendo muchas cosas del mundo y de la vida, de la gente y de mi mismo.
No entiendo el sentimiento enraizado en lo profundo que me deja alguien con quién compartí solo unos días, unos momentos, unos minutos.
No entiendo el mal que me aqueja cuando en sus ojos mi pupila se refleja y sin embargo aunque me ven sé que no me observan.
Qué es este loco vals, está vida con ritmo a destiempo, este baile ajeno. Yo que nací con dos pies izquierdos y la música la llevo dentro.
No entiendo mi dolor y aunque no odie mi rareza. Soy como ese roedor volador cuando sueño con algo mejor veo el mundo de cabeza.




















